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Kamakura (6ª parte)

Llegamos al santuario shinto más importante de Kamakura: el Tsurugaoka Hachiman-gū, construido en el 1063 en honor al Emperador Ojin, aunque Minamoto no Yoritomo lo trasladó a su actual localización en el año 1191. Pero vamos a por fotos que es como mejor se puede apreciar el lugar.

El gran torii (鳥居) que marca la entrada al santuario Tsurugaoka.

En la misma entrada hay este puente de piedra que, junto a los lotos, forman un paisaje precioso.

Hideo muy entretenido con las tortugas que hay en el estanque de los lotos :)

Lotos floreciendo…

La avenida de cerezos que lleva a las dos capillas más importantes de dicho santuario.

Hideo y Noriyuki-san subiendo los 61 escalones que llevan a la capilla principal.

Dentro se estaba ofreciendo un ritual privado, del cual por respeto no hice ninguna foto. Por lo que me explicó Hideo la familia que lo solicitó pedía buena suerte para los negocios.

Muchísimos ema (絵馬), tablillas donde la gente escribe sus deseos y los cuelga en el templo con la esperanza de que éstos se cumplan.

Deseos de muchos tipos, como estas chicas que pidieron poder asistir al concierto de ARASHI (嵐) en el Tokyo Dome ;)

O deseos escritos por niños :)

Más fotos de Kamakura en mi cuenta Flickr.

U.F.O. Catcher

Repasando fotos de mi llegada a Japón el pasado mes de Abril he encontrado algunas fotos que hice en una sala de juegos donde habían muchas máquinas de UFO Catcher o claw machine. Estas máquinas, que habréis visto en otros blogs muchas veces, consisten en un gancho o grúa que se acciona con dos botones o palancas e intentas coger una serie de premios. Los precios varían dependiendo del tipo de premio, pero suelen valer entre 100 y 200 yen la partida.

Ya hace tres años, en mi primer viaje a Japón, desistí de jugar a estas máquinas. No es imposible obtener un premio pero si altamente difícil. Requiere técnica, digamos, y por mi experiencia os puedo decir que la mayoría de las veces sale más barato el ir a comprar el premio a una tienda que insistir e insistir en obtenerlo en la UFO Catcher (a no ser que seas un experto con la grúa, claro).

Ahí van las fotos que hice antes de que un empleado de la sala me advirtiera, muy amablemente, que estaba prohibido. Todo y con eso, me dio tiempo a hacer bastantes.

Cuando vi el premio de esta máquina pensé inmediatamente en Quicoto, y es que recordaba a Haruhi-chan de cuando nos vinieron a visitar a Ferreira hace un año.

No conocía a Rilakkuma hasta que pisé Japón por primera vez. Los cojines-dado eran monísimos…

Más Rilakkuma. De hecho me encandilé del Rilakkuma pequeño con gorro de fresa. Creéis que intenté cazar uno? Pues no, ya que, como os dije, se me dan muy mal estas máquinas, pero días más tarde compramos dicho peluche en una tienda :)

Maquetas de Dragon Ball.

Y para los golosos también hay premios dulces !!!

Qué paséis un buen fin de semana !!!!

Como comentaba ayer, y hemos podido ver en algunos blogs, la nieve visitó algunas zonas de Kanto, entre ellas Ebina. Pude ver la nevada en directo, a través de la webcam, mientras Hideo iba diciendo: “Samui…”. La conexión era muy mala y finalmente lo dejamos estar, aunque me prometió foto. Y Hideo es de palabra:

Ésta es la vista desde la ventana de nuestro dormitorio, imagen que ya había mostrado con nieve en esta entrada de hace justo un par de años !!! Qué casualidad !!

Una bonita vista con el paisaje “enfarinat” (como decimos en Cataluña, lo que sería en castellano enharinado). Aunque hoy, gracias al blog de Nora, he aprendido una preciosa expresión: yukigesyou (雪化粧).

También me ha enviado una foto de nuestro pececito:

La foto está un poco movida… Me ha explicado que, aunque parezca increíble, el pez ha sobrevivido a pesar del frío (pensad que Hideo pasa todo el día fuera, trabajando, y el apartamento está helado cuando vuelve). Espero que el pobre esté todavía por allí cuando vuelva en unos meses !!

Quiero dormir !!!

Me pongo de lado y cierro los ojos… no logro conciliar el sueño. Media vuelta… y me siento incómoda. Me pongo un antifaz (que me dieron en el avión de vuelta), a ver si a total oscuridad me es más fácil dormirme… y ni así. El tic-tac del despertador me hace pensar que los minutos van pasando y yo continúo despierta.

Y es que esta es la tercera noche en que apenas puedo pegar ojo. Y así estoy durante el día, medio zombie. Una mezcla de incomodidad y de nervios, pero nada se le puede hacer, solamente aguantar un poco más y pensar que, tal vez, esta noche esté tan sumamente reventada que los ojos se cierren solos.

Esta tarde poco he podido hablar con Hideo. Estaba cayendo una bonita nevada en Ebina (y me imagino que en otros lugares de Kanto) y la conexión no iba como debiera. Ha tenido suerte que justo hoy tuvo que ir hasta Suzuka (Mie) y llegó justo a las 8 de la tarde. Más tarde se enteró que algunas líneas de tren estaban paradas a causa de la nieve (si no vete tú a saber por donde se nos hubiera quedado…).  Me ha enseñado la nieve desde la ventana de nuestro dormitorio, aunque poco tiempo, ya que los copos y el aire frío han empezado a entrar en la habitación:

- Hace mucho frío…samui desu…

- A lo mejor con el frío intenso pudiera dormir más fácilmente…

- がんばって, ヌリア !!

Si, si… por ganbatear que no quede…lo que quiero es dormir !!!

Muchos blogs dedicados a hablar sobre Japón han dedicado, en general, al menos una entrada a hablar sobre este tipo de restaurantes: el kaitenzushi. Para el que no tenga ni idea de que va (aunque seguro que cuando os lo explique os suena) los kaitenzushi son estos restaurantes donde los platos pasan por delante de ti en una cinta transportadora. Se puede elegir entre la comida que va girando o bien, pedirlo directamente al cocinero, que está situado en la zona central.

Había comido muchas veces sushi  en Japón (y fuera de Japón, obviamente), ya fuera en restaurante, en casa de mis suegros o los abuelos o pidiendo las raciones a domicilio, pero no había ido a un kaitenzushi en Japón. Así que lo solucionamos inmediatamente. En la zona comercial del centro de Ebina hay un restaurante de ese tipo, que Hideo ya había probado y tenía su aprobación, así que allí fuimos.

Habían dos cocineros, uno muy jovencito (el de la foto) y un señor más mayor.

Nosotros no cogimos ningún plato de la cinta, sino que nos dedicamos a pedirlo directamente al cocinero (gracias, Sirius, por la corrección !!)

El té es gratis y te lo haces tú mismo. También hay otro tipo de bebidas (cervezas o refrescos) pero ya debes pagar por ellas.

La carta de los diferentes tipos de sushi o maki que podíamos elegir. Los platos varían de color dependiendo del precio:

  • Verde: 100 yen
  • Azul: 130 yen
  • Rojo: 160 yen
  • Azul oscuro: 220 yen

Cuando acabas de comer, vas a la salida y pagas en función del número de platos y su color.

Ahora algunas fotos de los platos de sushi…las que me dio tiempo de hacer antes de comer :)

Las raciones son de dos sushi por plato. Aquí hay cuatro porque pedíamos, lógicamente, para dos personas, así que te daban dos platos (uno sobre otro) con las cuatro raciones juntas.

A estas horas (es casi la hora del almuerzo en España) te entra un hambre al ver las fotos…

Y, quizás, uno de los que menos me gustó. Éste era de ensalada de atún. Mucha mayonesa para mi gusto.

Qué tengáis un buen fin de semana !!!!

Kamakura (5ª parte)

Nuestra siguiente visita, después de dejar la estación de Kamakura, era el santuario shinto de Tsurugaoka, pero para llegar a dicho lugar teníamos que subir por una calle muy transitada, la llamada Shopping Town o Komachi Dori (小町通り).

Komachi Dori no deja de ser una calle, pues eso, llena de tiendas, de objetos tradicionales y alimentación, con degustaciones gratis (aquí tendríais que ver a el señor Hideo y al señor Noriyuki de un extremo a otro de la calle, probando y probando ;) )

No podían faltar las tiendas de kimonos, aunque sabiendo los precios, los observé de lejos, no ser que cobren por mirar.

Degustación de nattou seco. Hideo me estaba preguntando si quería. A ver quien adivina mi respuesta???

Senbei a 50 yen. Como dice el letrerito, recién horneado (yakitate!!)

Lo que teníamos era mucha sed y Noriyuki-san nos invitó a beber algo. Aquí comprando limonada fresquita.

Degustación de chips de boniato. Aquí si que probé y, aunque no me disgustaron, tampoco eran para tirar cohetes. Eso si, a mis padres les traje una bolsa (no eran estas de Kamakura, sino unas que compré en Ebina) y si que tuvieron éxito.

Estos youkan no sé si eran buenos pero si que muy bonitos. Daría mucha pena comerlos…

Y ya llegamos a lo que era la entrada del Tsurugaoka Hachiman-gu.

Leche a domicilio

El último fin de semana de Julio, en Ebina, estuvimos de matsuri (festival), como ya expliqué en esta entrada. El gran día era el domingo pero el sábado también habían algunos eventos especiales, por lo que nos levantamos temprano ese día. Mientras yo preparaba el desayuno, Hideo recogía el dormitorio y aireaba las habitaciones. Le pedí sacar la basura (tenemos hasta las 11 de la mañana para hacerlo). Al volver trajo una bolsita con un interesante contenido:

“¿Qué es éso?”, pregunté. Hideo me explicó que un señor se lo había dado. Eran unas muestras de productos lácteos y las estaban repartiendo por el barrio, dejando en cada puerta una bolsa. Así que la abrimos y había:

Una botellita de leche, un batido de arándanos y un yoghurt.

La empresa, Koiwai, tiene servicio a domicilio de sus productos (no sólo lácteos, sino también otros productos como huevos o tartas de queso). Con las muestras venía un catálogo de todos ellos y los precios.

Nos dispusimos a desayunar y lo completamos probando la leche y los yoghures. Y qué ricos estaban !!!!! La leche estaba estupenda y que decir del yoghurt !!

Hideo me preguntó si quería hacer algún pedido y volviendo a mirar los precios decidimos que, muy bueno todo pero bastante caro (creo recordar que la botella de 1/2 l. de leche me salía a unos 200 yen, cuando yo compraba otra marca en el supermercado, el brick de 1 l. a 98 yen…). Una pena pero digamos que las muestras nos supieron a gloria.

“Y dices que estaba dejando bolsas en las otras puertas? No te apetece ir a dar un paseito por el barrio?”, dije

“Jejejejejeje…qué mala eres…”

No seáis mal pensados, que no hicimos dicho paseo ;) .

Era algo que se movía desde hacía bastante tiempo y finalmente pasó…

Ya cuando viajé a España el pasado mes de Octubre, Hideo y yo, que somos clientes de Japan Airlines, mientras comprábamos mi billete, pensábamos si mi vuelta a Japón podría ser con la misma compañía. Ayer mismo, después de leer en los periódicos sobre la bancarrota, recibí un mail de JAL:

A todos nuestros estimados clientes:
Mediante la presente, confirmamos que Japan Airlines ya recibe el apoyo de la “Enterprise Turnaround Initiative Corporation“ de Japón. Para acelerar la revitalización JAL ha presentado una demanda de protección en la Corte del distrito de Tokio bajo la Ley de Reconstrucción Corporativa de Japón. Como resultado de estas acciones, JAL ha asegurado la financiación necesaria para mantener ininterrumpidamente sus operaciones comerciales y cumplir con sus obligaciones del servicio de la deuda de aquí en adelante, manteniendo además todos los programas de viajero frecuente JAL vigentes.Las empresas aéreas del grupo JAL continuarán brindando servicios aéreos seguros y de confianza a los clientes de todo el mundo. Las reservas y los billetes existentes del grupo JAL incluyendo los de vuelos con código compartido y vuelos de conexión operados por otras empresas, continúan teniendo validez y vigencia y las nuevas reservas se aceptan y procesan normalmente. Los cupones complementarios emitidos para los accionistas tendrán validez hasta la fecha de vencimiento original y pueden utilizarse como antes.

JALCARD, JALPAK, JALTOURS, JAL HOTELS y otras empresas del grupo no se verán afectadas y continuarán en pleno funcionamiento.

Deseamos ofrecerles nuestras más sinceras disculpas por la preocupación causada por la situación financiera de JAL y solicitamos su patrocinio y apoyo constante de JAL y las empresas del grupo JAL.

Cordialmente,

Japan Airlines

 

Digamos que dicho mail no me deja ni más tranquila ni más nerviosa, ya que puedo volver a Japón en otras compañías y no pasa nada. Me da más rabia por la cantidad de millas acumuladas que tenemos (después de tanto viaje arriba y abajo…) pero más se perdió en Cuba (como se suele decir).

Es una pena todo ésto, sobre todo por la cantidad de gente que va a perder su puesto de trabajo, porque eso si, los que pagan son siempre los trabajadores, y tal como van las cosas hoy en día… Y una pena porque JAL es, sin duda, la mejor compañía aérea que he utilizado.

Lo que si es posible es que, a causa de todo ésto, los precios de los billetes sean más económicos. Esta tarde estuve curioseando y mi viaje de retorno (siempre miro ida y vuelta, que sale mucho más barato) en Junio/Julio me salía por poco más de 600 € (el año pasado pagué unos 700€). También curioseé en ANA y me salía por el doble (que se lo queden!!).

En fin, a ver como acaba todo…

El avión de JAL que el pasado abril me llevó a Japón.

Pau, en su blog, también habla sobre el tema.

Qué tengáis un buen fin de semana !!!!

Omikuji – おみくじ

Los omikuji (おみくじ) son unas tiras de papel que te dicen la buena ventura. Se pueden adquirir en santuarios shintoistas o templos budistas después de haber dejado una “pequeña ofrenda” (suelen costar unos 100 yen).

Encontramos diferentes categorías, dependiendo del grado de buena o mala fortuna que el omikuji nos de:

  • Excelente buena suerte (大吉, daikichi)
  • Buena suerte media (中吉, chūkichi)
  • Buena suerte ligera (小吉, shōkichi)
  • Buena suerte (吉, kichi)
  • Media buena suerte (半吉, hankichi)
  • Buena suerte incierta (末吉, suekichi)
  • Buena suerte ligera incierta (末小吉, sueshōkichi)
  • Mala suerte (凶, kyō)
  • Mala suerte ligera (小凶, shōkyō)
  • Media mala suerte (半凶, hankyō)
  • Mala suerte incierta (末凶, suekyō)
  • Gran mala suerte (大凶, daikyō)
  • Cuando la fortuna te sonríe no hay problema alguno, pero ¿qué hacemos cuando nos sale un omikuji con mala baba? Pues justo al lado solemos encontrar o bien unos estantes con alambres, donde ataremos nuestro papelito para quitar el mal agüero, o un pino, donde también ataremos nuestro omikuji. Lo del pino viene a que pino en japonés se dice matsu (松), y el verbo esperar también se dice matsu (待つ), por lo que unimos los términos en esta bonita simbología: esperar a que la mala suerte se vaya pronto.

    Ahora algunas fotos…

    Omikuji del Hasedera. Pones 100 yen en la ranura y sacas un papelito de la caja (con toda la confianza, ojalá se pudiera hacer en otros lados…). Si la fortuna es mala, atas el papelito en los alambres que hay detrás. Muy tradicional y con encanto (al menos, para mi).

    Omikuji del Tsurugaoka, santuario shinto en Kamakura del que ya hablaré próximamente. Éste ya no está bonito y es que la tecnología ha llegado incluso aquí, convirtiendo algo con encanto en una máquina expendedora.

    Yo sólo he probado la buena fortuna una vez, hace casi tres años, en Kyoto, al salir del Kiyomizudera. Esa vez la buena fortuna me sonrió y me salió un daikichi (大吉), es decir, super buena suerte. Hideo me tradujo el contenido y sonaba todo muy rebien ;) . Lo llevo siempre conmigo, en el bolso.

    Chiba Zoological Park

    En el mes de Mayo del año pasado y unos días antes de casarnos, Hideo y yo, aprovechando la Golden Week, fuimos a Chiba a visitar a la familia. También vimos a nuestro amigo Noriyuki-san. Fuimos a comer y a dar una vuelta por la ciudad de Chiba. Nuestra primera visita fue al zoo, el Chiba Zoological Park.

    El zoo no es demasiado grande por lo que en una tarde se puede visitar perfectamente. La estrella de dicho zoo es uno de sus pandas rojos que tiene la habilidad de ponerse a dos patas (habilidad que tienes que ser muy suertudo para ver). Pero vayamos por partes y os enseño alguna foto.

    La entrada a dicho parque zoológico, a 500 yen la entrada de adulto y 100 yen, la de niños.

    Los elefantes fueron uno de los primeros animales que vimos. Hideo me señaló a este elefante en concreto, diciendo “parece que baila”. Le expliqué lo que eran los movimientos estereotipados, trastorno mental muy frecuente en animales en cautiverio (los que sean de Barcelona pueden acordarse del famoso oso polar que tenía dicha enfermedad).

    La jirafa tenía ganas de acercarse mucho !!

    Los gorilas, uno de los animales que más le gustan a Hideo. Este ejemplar era grande y precioso.

    El orangután también se acercó mucho !!

    En el recinto del aviario había este enorme esqueleto de elefante, además de una pequeña exposición sobre la evolución.

    Este pájaro, que andaba suelto en el primer piso del recinto, muy simpático no era, pero si un buen modelo.

    Y los pandas rojos. Estaba lleno de críos que esperaban tener suerte y que uno de ellos (no sé cual) se pusiera a dos patas. Muchos niños…

    …y no tan niños… ;)

    Y para los que no tuvieron suerte y no lo vieron de pie, siempre se pueden fotografiar junto su escultura.

    Para ver más fotos del zoo, visitad mi cuenta Flickr.

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