Festival de verano 2014 – 夏祭り2014

Prometí fotos y algunas hice 😊

El sábado pasado nos pusimos nuestros jinbei y al matsuri del barrio nos fuimos.

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Mis dos amores chiquitines estaban preciosos, aunque nos costó un poco encarrilar a Yuna que tenía el día un poco girado.

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Con mi amor chiquitín, que iba monísimo.

La experiencia jinbei fue un éxito. Hace un par de años, cuando fuimos al mismo matsuri, ya vi que algunas madres optaban por esta vestimenta, en vez de lucir un yukata (eso las señoras que optan por vestir tradicional, que muchas personas van “de calle”). Resulta mucho más cómoda y aunque los yukata a son muy bonitos, los jinbei no se quedan atrás.

Andando fuimos hasta el parque, cerca de la escuela de Yuna. Había gente aunque el bon odori aún no había empezado. Sacamos tickets para los juegos de los niños, pescar pelotas o figuras de plástico, pescar yo-yos o tiro de anillas.

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Esperando comimos yakitori, yakisoba y un muy rico maíz asado, todo acompañado de cerveza. Yuna pudo probar algo que quería hacia tiempo: el algodón de azúcar.

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Le gustó aunque él tener manos pegajosas no le hizo tilín. También probó el ramune, un gaseosa muy dulce típica del verano en Japón.

Y empezó el bon odori, con las señoras de siempre bailando en lo alto mientras invitan a chicos y chicas a seguir sus pasos en la danza.

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Nos quedamos un ratito más pero ya con Yuna dando la lata y Sora durmiendo en el cochecito, sumado al intenso bochorno que hacía, hizo que ya tuviéramos suficiente matsuri para este año. Pero antes de marchar, foto de pareja.

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Unidos por el jinbei

Este próximo sábado se celebra el matsuri de verano del barrio. Hace ya dos años asistimos y disfrutamos mucho, pese al calor y bochorno que caía. Yuna jugó a juegos infantiles organizados por los vecinos del barrio y nosotros comimos un rico yakisoba acompañado de cerveza de barril muy fresca, todo con el sonido del bon odori de fondo. Un gustazo.

Y este año, como decía, repetimos. Pero la novedad es que esta vez toda la familia nos vamos a “sumergir” en este matsuri porque no sólo los peques van a lucir un jinbei (甚平); los papás también. De ir con el yukata paso pues el calor que se sufre con él es horrible, ya que no es sólo el yukata, es la ropa interior que se lleva (una especie de viso) sumado al obi, pero un jinbei, que no deja de ser un pantalón de algodón fino y una blusa cruzada, es un poco más fresco. Lo comenté con Hideo y pedimos por internet un jinbei para cada uno. El mío llegó ayer.

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Será un matsuri muy chulo. Prometo fotos 😜📷

Vacaciones de verano – 夏休み

Aunque se debería poner entre comillas…

Hoy es el último día de clase para Yuna antes de las vacaciones de verano. Todo y que el día apunta a nublado y, posiblemente, algo de lluvia tendremos, hoy tenían la fiesta de la sandía en el colegio (lo de partir sandías a golpe de bastón con los ojos vendados) por lo que se lo pueden pasar muy bien. Volverá a mediodía a casa y nos comeremos juntas el bentō que preparé esta mañana, puesto que me despisté y creí que hoy tenían jornada completa.

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La semana que viene, todo y no haber clase, si hay piscina y los niños, por turnos ya establecidos desde hace una semana, pueden asistir una hora y media a remojarse. No es algo obligatorio pero ya que estamos este verano aquí y a Yuna lo del colegio le encanta, pues que vaya. Pero el año que viene en que si que toca ir a España ya hemos hablado que estas últimas semanas de colegio seguramente se las saltará para poder ir a ver a los abuelos de Ferreira.

Así que, en resumidas cuentas, vacaciones vacaciones sólo tiene tres semanas (la última de Julio y las dos primeras de Agosto) pero creo que a Yuna se le harán largas (a mi no te cuento 😜)

Menos mal que hoy ya nos llega Hideo.

“Yo sí se quien es…”

A los que somos bilingües (o trilingües, o más !!) sabemos que, muchas veces, se puede mezclar idiomas al hablar o tener confusiones lingüísticas. A quien no le ha pasado, creando, a veces, situaciones divertidas. Y si son niños, aún más, y eso es lo que le pasa a Yuna muchas veces. Mezclas o nuevas creaciones, directamente, como hace unos días, mientras yo preparaba una cena a base de ibéricos, le decía a su padre que ” el perniro (pernil, jamón en catalán)” era muy bueno.

También le sucede cuando habla conmigo, especialmente cuando habla de la escuela, donde lo que han hecho, cosas, clases, reciben nombre japonés todo y estar hablando catalán.

Pero fue ayer donde la confusión de idiomas y términos me hizo soltar una sonora carcajada. Hoy, en el parque Universal Studios de Osaka, se inaugura una nueva zona temática dedicada a Harry Potter: The Wizarding World of Harry Potter. Ayer pudimos ver muchas imágenes por la televisión y tiene muy buena pinta. Yo conozco el parque Universal Studios de Orlando, de donde guardo magníficos recuerdos, gustándome más que Disneyworld, y con el poco afecto que guardo al parque Disney de Tokyo (todo y que sabemos que, seguramente, el año que viene nos tocará ir con la moza), estoy segura que el Universal de Japón puede estar requetebién.

Yuna miraba la tele y fue cuando le dije que ella no conocía a Harry Potter. No ha visto las películas (aunque las tenemos todas en DVD en España) y, claro está, no sabe nada de los libros (que yo sí he leído y recomiendo). Pero la muchacha me suelta que sí, que sí sabe quién es.

- ¿Sabes quién es Harry Potter (ハーリポッター)?

- Si, yo sé lo que es un “helicopter” (ヘリコプター) !!

Bueno, ambos pueden volar… 😜

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Volviendo a Ebina

El pasado mes de Mayo, en concreto el día 22, fue nuestro aniversario de bodas. Cumplimos 5 años de casados, 5 años de feliz vida en común. Pero quiso la casualidad que coincidiera con el penúltimo viaje por trabajo de Hideo en Tailandia y la India y no pudiéramos celebrarlo, así que en reserva quedó. Felicitaciones y risas a través del teléfono.

Pero nuestro pensamiento, fuera de cenas y regalos, era ir a un lugar muy especial, lugar que finalmente visitamos hace una semana. Ebina.

No es un lugar ideal, ni siquiera es una ciudad especialmente bonita, pero tiene el encanto, para nosotros, de ser nuestra primera residencia estando juntos y el lugar donde nos casamos. Así qué quisimos llevar a los niños hasta allí y recordar, nosotros, muchísimas cosas.

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Después de un viaje algo accidentado, al marearse Yuna en el coche, pudimos dar una vuelta por el centro, por ese centro comercial donde tantas tardes pasamos, ver el restaurante donde cenamos esa primera noche de casados o la cafetería donde pude disfrutar, en uno de mis días buenos en el embarazo, de un café y un donut con una amiga. Después de comer (en un restaurante de omuraisu del cuál hablé hace muuuuucho) fuimos hasta el que fuera nuestro primer hogar, nuestro pequeño y viejo apartamento.

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Le explicamos a Yuna que allí vivían el papa y la mama y un poco también ella, pues me marché de allí con Yuna en la barriga. Lo gracioso es que ella quería subir y entrar y tuvimos que hacerle entender que ya no podíamos entrar, además que habían otras personas viviendo allí.

Una pequeña salida llena de recuerdos, todos ellos preciosos.

Operación Verano

Hace unos días que dimos la bienvenida al verano, muy querido por unos y no tan querido por otros. En este último grupo me incluyo yo, como muchos ya sabréis al oír año tras año mis quejas (perdón por ser a veces tan cansina…). Calor, humedad al máximo (en Barcelona era horrible y en Japón es horrible x2), mosquitos asesinos de los que ya he sufrido algún ataque en el jardín, ese min-min de las cigarras que está por llegar… No le tengo ganas, la verdad, pero agradezco de que este verano en el que no podemos ir a España no esté embarazada porque sólo recordar mi veranito del año pasado con barriga calefactora… Ufff !!

Pero no nos quejemos tanto y vamos a tomarnos la “operación verano” con alegría. Y con alegría empezó Yuna la nueva estación en el colegio puesto que estrenaron la temporada de piscina.

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Cuando digo lo de las poses de Yuna no voy en broma. Y que quede claro que yo sólo le pedía sonreír.

Casi cada día, a menos que llueva (el tsuyu ya está llegando a su fin), hacen una horita de piscina. La mocita se lo pasa genial aunque se me quejaba de que el agua le llega a la cintura. Esta semana puedo ir a verla en una de sus clases y allí iremos Sora y yo.

Pero no sólo Yuna va a estrenar bañador este año. Una servidora también se animó y la semana pasada me hice con un traje de baño. Es de los que se llevan en estos lares, con una especie de faldita y con unos pantalones cortos a juego. No son los bikinis que suelo llevar en las playas españolas pero este aire 50’s no me disgusta. Y ante mi comentario de “ahora no hay excusa” me decía una amiga que no tuviera complejos. Aclarar que los complejos los dejé en la adolescencia y que no tengo ninguno. Lo que sí tengo es un marido nada amante de la playa pero al que, al fin, he podido convencer de que el agua de mar no muerde.

Así que este verano, caluroso y húmedo, lo pasaremos aquí pero entre algún día de playa y alguna que otra salida planeada esperamos disfrutarlo lo mejor posible.

Ay… Qué calor !!

Nuevo mes, nuevas energías

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Muy ausente he estado últimamente, con entradas a cuentagotas y muchas cosas en el tintero (o en la cabecita), pero estos dos últimos meses no han sido nada fáciles.

Empezamos con Hideo yendo a Tailandia y la India por tres semanas que, como relaté, tuve que apañarmelas yo sola con los niños. Un poco de estrés, especialmente los fines de semana que, casualmente, fueron de tres días al haber festivos, pero sobreviví. Lo que no nos esperábamos fue que, al volver Hideo del viaje y hacer noche en casa de su madre, el hombre nos pillara una intoxicación al comer hotate (vieiras) frescas, crudas. Un poquito más de estrés (y más cuando esto pasa un domingo y en ningún hospital cercano lo podían atender…) pero superado finalmente.

Pero a falta de esto los niños empezaron con fiebres altas intermitentes, con lo que parecía la continuación del resfriado que dejamos un par de semanas atrás. Harta ya del pediatra que nos atendía y a recomendación de algunas mamás del colegio de Yuna (que opinaron lo mismo que yo, que dicho pediatra es como un robot) llevamos a los niños a un otorrinolaringólogo que, gracias al cielo, parece que en una semana nos ha solucionado el malestar que el anterior médico nos hizo arrastrar por más de dos meses, con la consiguiente angustia que provocaba, especialmente con Sora.

Ahora, crucemos dedos de manos y pies, todo está volviendo a su cauce y empezamos mes de Julio con nuevas energías.

Ánimo !!

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