Muchos de vosotros sabéis que, aunque este blog esté escrito en castellano (y algunas veces en inglés), una servidora es catalana. En casa, con mi familia (padres y familia materna), me expreso en catalán. Es mi lengua materna y le tengo mucho aprecio a la lengua d’en Pompeu. Puede que el hecho de ser bilingüe desde que nací (bueno, a medida que crecí, porque al nacer no sabía hablar, como todos) entienda el sentimiento de otras comunidades que son de hecho bilingües como yo. Es más, entiendo (y comparto) el amor que se siente hacia la lengua de tu tierra.
Pero hay cosas que me crispan (muchas, ya sabéis) como es que a los catalanes se nos critique muchas veces por amar nuestra lengua y cultura, diciendo que despreciamos el castellano, que no lo aprendemos en el colegio, que si vas a Cataluña estás listo porque allí SÓLO te hablan catalán, y si no lo entiendes, te aguantas. Nada más lejos de la realidad. Personajes antipáticos y cerrados de mente los hay en todos lados, y en Cataluña hay ciertas personas que te hablan catalán si o si, pero no son TODOS, ni siquiera mayoría. Lo normal, y lo digo por experiencia al haber trabajado durante muchos años cara al público, es que muchas veces te dirijas en catalán y si se te contesta en castellano continúes la conversación en castellano. También he oído quejas porque para trabajar en muchos lugares de Cataluña se exija que al menos entiendas el catalán (y si lo hablas mejor), pero es que éso es normal, ya que el catalán es tan oficial como lo es el español.
Cuando llegué a Galicia hace casi tres años recuerdo que tuvimos elecciones al poco tiempo. Eran mis primeras elecciones en terra galega. Recibí, como es normal, propaganda electoral de distintos partidos a los que votar. Mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que la propaganda estaba redactada íntegramente en gallego. No es que lo encuentre mal, estamos en Galicia y el gallego es lengua oficial junto con el castellano, pero me chocó, ya que en Cataluña la propaganda electoral es bilingüe (castellano/catalán), a excepción de algún partido nacionalista (ya sabemos muchos cual…). Fue entonces cuando me pregunté ¿por qué a los catalanes se nos critica siempre, a veces sin razón? Con los gallegos nadie se mete ! Será que los gallegos caen bien.
Bueno, pues mi “cabreo” de hoy (entre comillas porque ya me está pasando) viene a que hace unos días estoy yendo y viniendo del Ayuntamiento de Ferreira ya que he solicitado mi Certificado de Empadronamiento. En hacerlo no tardan nada, pero durante dos días, mala suerte, y no he pillado al alcalde para que lo firmara (un hombre ocupado…jo jo jo). Bueno, por fin esta mañana me he presentado allí y ya lo tenían listo. No he tenido que abonar nada, para mi alegría, y me he dispuesto a volver a casa, toda contenta. A medio camino se me ha ocurrido mirar el papelito y ha sido entonces cuando he visto que estaba íntegramente en gallego. Si fuera para mi no me importaba. Sé leerlo. Pero siendo para la Embajada de España en Tokyo, donde te apuntan que los documentos sean en español, pues como que el papelito no servía de mucho. He vuelto al Ayuntamiento y les he dicho que por favor necesitaba el Certificado en español, no en gallego. Caras raras… Luego, una de las concejalas me ha dicho que de acuerdo peeeero que el alcalde ya no estaba allí (hombre ocupado, como dije…) y que hasta el lunes no lo podría recoger.
No tengo ninguna prisa (de momento) pero me pregunto que si en Cataluña se expedieran documentos oficiales sólo en catalán, qué tipo de repercusión habría? Hace unos días solicité mi Certificado de Nacimiento a Barcelona y éste me llegará en castellano (lo sé porque no es la primera vez que lo pido) sin tener que especificarlo antes.
No lo entiendo. Las cosas no deberían ser así…
Y después de mi reflexión (y desahogo) os deseo a todos un buen fin de semana. O bon cap de setmana (como dirían en mi tierra) !!!





























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