Bichos y otras pequeñas criaturas
24 jun 2009 29 comentarios
in animales, curiosidades, Japón, personal
Menuda semanita…
Ya sabéis por mi que, para los amantes de los insectos, Japón es el paraíso. Muchos y muy grandes. Parecen bichos prehistóricos a los que no les afectó la extinción natural. Pues esta semana ha sido bastante intensa en cuanto a insectos. Una fotos para explicar:
Hace una semana, mientras limpiaba la habitación de tatami, retiro la cortina y “chas!”:
Me encuentro con este mega bicho pegado a la mosquitera. Pegué un grito que hasta en Okinawa me pudieron oír !!! Y menos mal que tenía la mosquitera puesta !!!
Pensando en Hideo, le hice estas dos fotos, antes de que saliera volando. Cuando llegó Hideo por la noche se las enseñé y lo primero que me dijo fue que por qué no lo había cogido (¬__¬)…
Unos días después vimos el mismo tipo de insecto en un pequeño naranjo que hay al lado de casa. Hideo me estuvo explicando que este insecto (cuyo nombre no recuerdo) se alimenta de la corteza del tallo de los naranjos especialmente y que es fácil encontrarlo allí. Ya sé donde no acercarme…
————-
Continuamos con bichos y demás insectos. Estaba yo felizmente el sábado por la mañana arreglando un poco la casa, cuando salgo al balcón a sacudir la alfombrita que tenemos en la entrada. Fue entonces cuando veo cierto movimiento detrás del motor del aire acondicionado y…horror !!!!!!! Llamo a Hideo. “Tenemos un pequeño problema…”. Hideo viene y le señalo el punto en cuestión.
Bien, unas simpáticas avispas decidieron instalar su nido en nuestro balcón. Pensad en el tamaño habitual de las avispas españolas y ahora dobladlo o triplicadlo, pues así son las avispas japonesas. Al ser inquilinos non gratos (además que no ayudan a pagar el alquiler) no podíamos permitir que se quedaran a vivir allí, así que nos pusimos manos a la obra, con mucho cuidado para evitar posibles picotazos.
Hideo se armó con una vara muy larga que tenemos en casa con tal de derribar el nido. En uno de los intentos yo me pequé tal susto que cerré la puerta del balcón de golpe, sin contar que Hideo tenía la cabeza asomada. Resultado :
Un enorme chichón y unas hermosas palabras de dedicatoria : “No sé que es más peligroso, si las avispas o mi esposa…”
Finalmente conseguimos derribar el nido y Hideo lo tiró a la calle. Bajamos a hacerle unas fotos un poco más tarde, y las hormigas ya se estaban dando un festín con las larvas.
Cual poderosa es la naturaleza…
Decir que a día de hoy aún tenemos un par de avispas que nos visitan al balcón, buscando el nido perdido. Por si las moscas, yo no me asomo.
——————–
Y fue justamente ayer por la noche cuando Hideo llegó a casa del trabajo y trajo esta adorable ranita
El nombre de esta rana es hikigaeru (ヒキガエル), una especie autóctona de Japón. La encontró cruzando una de las calles de Shibuya, al salir de la oficina, y por miedo a que la atropellaran o pisotearan, la recogió y la trajo a casa.
No se va a quedar con nosotros. A mi me da mucha pena que un animal nacido en libertad esté encerrado en una caja de plástico, así que este fin de semana, en una de nuestras caminatas (nos hacemos andando unos 10 km) iremos a una zona boscosa y la dejaremos libre.
Lo que me toca ahora es buscarle algunos insectos pequeños para alimentarla. A ver si puedo encontrar algún marumushi (cochinilla)














Comentarios