おなかに赤ちゃんがいます
17 may 2010 28 comentarios
in curiosidades, impresiones, Japón, personal
Onaka ni aka-chan ga imasu
O lo que es lo mismo, “llevo un bebé en mi vientre”.
Este llavero, que ya nos mostró Nora hace casi un año en su blog, ha estado colgado de mi bolso durante los últimos meses, tanto en Japón como en España (aquí más por adorno que no por otra cosa). De hecho tengo dos: uno que nos dieron en la estación de tren de Ebina y otro (el de la foto) que nos dieron en el ayuntamiento. La finalidad de dicho llavero es que, al verlo colgando del bolso, la gente ceda su asiento a la embarazada. Y la pregunta que surge es… ¿y realmente tiene efecto? Mi respuesta es que tiene el mismo efecto que en España, al entrar en un transporte público con barriguiña ocupada: a veces si, a veces no.
Recuerdo especialmente dos casos, opuestos ellos. El primero cuando, yendo a Chiba, entramos en el vagón del primero de nuestros trenes y Hideo y yo nos dirigimos a la zona de asientos reservados, los cuales estaban ocupados, por lo que no nos queda otra cosa que quedarnos de pie. En frente tenía a una señora mayor que, al ver el llavero, se levantó inmediatamente y me cedió el lugar. Agradecí el gesto con un sumimasen y me senté, que bien me iba debido a los mareos del tsuwari.
Otro caso, esta vez volviendo de Chiba en dirección a Kanagawa, fue cuando en los asientos reservados, que estaban también ocupados, teníamos delante nuestro a un señor que estaba ocupando dos lugares… El susodicho señor no sólo tenía el trasero bien acomodado sino que tenía la desfachatez de mirar mi llavero y, a continuación, mirarme a mi y la barriga (estaba casi de cuatro meses y todavía no abultaba). Hideo iba maldiciendo:
- Será maleducado…
- Tú no te preocupes !! Dame tiempo…
- ¿Estás mareada?
- Si, por eso dame tiempo a que me maree más y, a lo mejor, le vomito encima.
El señor tuvo suerte ya que bajó dos paradas más tarde, pudiendo sentarme en uno de los asientos.
Así que mi conclusión es que la iniciativa es buena, aunque tanto en un lugar como en otro podemos encontrarnos con indivíduos a los que les da igual. Qué lástima…









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