Embarazo, aquí y allí.
30 ago 2010 25 comentarios
in personal
Hace una semana que tuvimos la visita de Purenomori, Paburou y la pequeña K. (que sólo se lleva un mes y medio con Yuna). Quedamos en la estación de Utsunomiya y comimos las ricas gyoza que han hecho popular a esta ciudad. También hablamos mucho, de cosas de aquí y de allí, y de las niñas, por supuesto. Uno de los temas interesantes que compartimos fue las diferencias entre España y Japón en como llevar el embarazo por parte de los doctores. Purenomori, siendo japonesa residente en España, le parecían curiosas algunas cosas y en mi caso, pude apreciar esas diferencias al vivir la mitad del embarazo en un lugar y la otra mitad en el otro.
Un primer tema es la comida y es que mientras en España, en el momento que quedas embarazada, el médico te prohibe una serie de alimentos, en Japón esto no sucede (siendo un embarazo normal). Cuando me quedé embarazada y fuimos a la clínica por primera vez (estaba de cinco semanas) esperé a que la doctora me dijera que clase de alimentos no podía comer y para mi sorpresa aquí sólo se prohibe tajantemente el alcohol y el tabaco. De los demás puedes comer libremente. Purenomori me preguntó si había comido sushi durante el embarazo. “Si, si que lo comí, aunque sabía que era uno de los alimentos prohibidos una vez llegara a España”. Y quien dice sushi puede seguir con los embutidos (sobre todo si das negativo en el toxoplasma, que no fue mi caso) o el hígado (y los patés, consecuentemente).
En mi caso mi sorpresa fue al llegar a España cuando, en mi primera visita (estaba de 4 meses y medio) la doctora me pregunta si en Japón había tomado pastillas de ácido fólico. Ante mi negación, se quedó muy sorprendida y me explicó que aquí se suele dar ácido fólico antes del embarazo (para aquellas que lo planean), durante y después, si das el pecho, así que pastillas de ácido fólico (más yodo y vitamina B12). A estas se me juntaron el suplemento de hierro, las pastillas para eliminar los vómitos (que al final los redujeron a la mitad) y antibiótico (durante unos días, ya que tuve una infección de orina asintomática).
Todo tiene, como podemos ver, sus ventajas y desventajas. La conclusión a la que llegué es que en Japón prefieren seguir un método más natural, obteniendo todo aquello que necesitas de toda clase de alimentos. En mi caso no fue del todo bien ya que dentro de este pensamiento mi estado de salud y el tsuwari era algo natural, por lo que debía aguantar de esta guisa (y aún gracias que me daban sueroterapia una vez a la semana). En cambio en España se requiere más de la química para controlar que el embarazo vaya correctamente. Si bien en mi caso me redujo el malestar hasta el punto de llevar un embarazo más cómodo (dentro de lo que cabe), hasta que punto tanto medicamento puede ser “imprescindible”…?
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