…un poco movido
Este fin de semana pasado queríamos despedir la época del hanami yendo a disfrutar de un bento, preparado por una servidora, bajo los sakura. Aunque pensamos en volver al Hachiman Yama Park de Utsunomiya, finalmente Hideo dijo de ir hasta el Maruyama Park en la localidad vecina de Sakura, cerca de donde él trabaja.
Me levanté muy temprano para preparar la comida: una tortilla de patatas, verduras cocidas, ensalada, jamón y chorizo. Todo listo, la casa recogida y nosotros arreglados, cogimos el coche a eso de las 10. A disfrutar del hanami !!
Bien, fue llegar a Sakura donde pude ver que el terremoto del día 11 había afectado más a esa población, comparado con Utsunomiya. Muros de las casas derrumbados, tejados muy afectados, etc. No en vano, la compañía de Hideo quedó destruida en un 50%. También vi que la montaña donde se encuentra el Maruyama Park tenía zonas desprendidas… mala premonición. Al llegar a la entrada del parque, este estaba cerrado, debido al peligro que suponía al haber aún algunas réplicas. ¿Qué hacer…? Al coche y de vuelta a Utsunomiya.
En la autovía vi que pasábamos junto al parque donde en otoño estuvimos con nuestro amigo Marcus, disfrutando de las flores cosmo. Viendo que en la orilla del río Kinu habían algnos cerezos, le propuse a Hideo de hacer el hanami allí. Buena idea !! Así que nos desviamos y, mientras esperábamos a que los coches nos permitieran el paso, nos dimos cuenta que el vehículo se balanceaba de mala manera. Miré los postes de la luz que había en los márgenes de la autovía y dije ay Dios, que es un terremoto. Efectivamente, lo era. En mi móvil pudimos oir la alarma (que suena siempre que hay un terremoto medianamente fuerte). Lo cogí y en el mensaje decía que el origen del terremoto estaba en la prefectura de Tochigi, es decir, donde nosotros. Una vez calmado, cogimos el desvío y cuando paramos en el parking del parque, encendimos la televisión del coche. Un terremoto de 5.6 grados. Bien !!!!
En fin, bajamos todas nuestras cosas y fuimos hasta donde los cerezos. Muy poquitos, rodeados de un pinar. Mucha sombra y un viento no muy agradable. Pero no decaimos. Montamos nuestra paradita y sacamos los bento, dispuestos a comer.

Estábamos comiendo cuando el viento no muy agradable pasó a ser totalmente desagradable. No me gusta mucho como pinta esto, Hideo…dije. Al minuto escuchamos un trueno. Venía una tormenta. Le dije a Hideo de irnos pero él me dijo de esperar, a ver si iba a más o que. No hizo falta porque por los altavoces del parque empezaron a anunciar que una tormenta eléctrica se acercaba y que, por favor, desalojáramos el parque. Corriendo, recogimos todo y, con risas, fuimos hasta el coche.
- Qué país, Hideo !!! Y qué día !! Hanami suspendido por desprendimientos, terremoto, tormenta eléctrica… Algo más?
- Jajajaja… ¿Quieres intentar ir al parque de Utsunomiya?
- ¿Qué dices? Tira pá casa y ya nos comemos el bento allí, más tranquilos.
Y eso hicimos. El hanami se ha dado por finalizado. Las flores de los cerezos ya están perdiendo sus pétalos. No ha sido el hanami que me hubiera imaginado hace años pero estoy igualmente muy contenta. A esperar un año más para el próximo hanami.
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Hace un año: Hanami de día y de noche – 花見と夜桜
Hace dos años: La fiesta de despedida – Bye-bye party
Hace tres años: Impresiones (comida)
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