Revisión del año y medio

La semana pasada mi suegra nos acompañó hasta el ayuntamiento de nuestro districto en Yokohama para que Yuna pasara la revisión del año y medio. En un principio debía ir con Hideo pero bueno, ya sabéis, las cosas se alargaron más de lo previsto.

Lo de las revisiones que tienen los crios en Japón varía dependiendo de la prefectura (y me atrevería a decir que incluso varía dependiendo de la localidad). En Utsunomiya Yuna sólo pasó la revisión de los 3-4 meses y la de los 10 meses (la siguiente hubiera sido esta última, la de los 18), pero en Yokohama se hacen más (además de las citadas añadir a los 6-7 meses y al año). En Utsunomiya podíamos hacer estos chequeos en nuestra clínica habitual; en Yokohama debemos ir al ayuntamiento, donde nos mandan cita unas semanas antes. Otro asunto son las vacunas, donde, por ejemplo, un par que en Utsunomiya nos las teníamos que costear por nuestra cuenta, en Yokohama son gratuitas.

Bien, fuimos en coche hasta el ayuntamiento, un poco antes de la hora. Ya habían otras madres (algún papá) con sus críos. Nos sentamos en la cola y la señora que teníamos delante me pregunto, en un perfecto inglés, de donde era yo. Estuvimos hablando un rato, mientras esperábamos :)

Justo a la hora que indicaron nos hicieron pasar a una sala para darnos una pequeña charla de como iba a ir el asunto: primero unos consejos de como debe ser el día a día, siguiendo una pequeña entrevista con una psicopedagoga, revisión dental y revisión general.

Los consejos se basaron en que un crío de año y medio ya puede comer exactamente lo mismo que los adultos, sólo difiriendo las cantidades, que es importante que juegue con otros niños, que hay que empezar a entrenar con el orinal, etc. Mi suegra me hacía todo el rato el signo de O.K. (lo estamos haciendo bien ;) )

Pasamos a la sala donde nos entrevistamos con una psicopedagoga. Nos preguntó como se desenvolvía Yuna en el día a día, que palabras sabe decir, le enseñó unos dibujos para ver si la niña mostraba interés, etc. En un principio parecía preocupada de que Yuna, al estar todo el día conmigo, no tuviera demasiado contacto con el idioma japonés, pero mi suegra le explicó que vemos juntas los programas de la televisión, que su padre (y ella misma) le hablan en japonés, que vamos al parque, etc. Además puntualizamos que cuando le hablamos cada uno en nuestras respectivas lenguas Yuna nos entiende perfectamente. Nos dijo que entonces todo era perfecto. No me sorprendió nada este último punto; en los lugares donde no existe un bilingüismo, donde sólo hay una única lengua, es un dato que parece preocupar a veces. Me lo he encontrado aquí, en Japón, y también me lo he encontrado en España, donde algunas personas (casualmente de regiones autónomas donde sólo se habla castellano) ponían el grito al cielo al saber que Yuna iba a convivir con tantas lenguas.

Sigamos con el recorrido. Lo siguiente fue la revisión dental. Aquí, cuando entramos, me imaginé que Yuna nos haría un pequeño espectáculo, y es que sólo ver a los dos dentistas encargados de la revisión, con su luz pegada a la frente… Y no me equivoqué. Tumbamos a Yuna que empezó entonces a retorcerse y llorar a pulmón, pero el dentista era hábil y pudo sacarle una muestra para ver la condición dental. Salió todo perfecto y nos dijo que los dientes se veían muy bien. Chachi.

La última estancia era para la revisión general, más el peso y la altura. Yuna ya estaba encabritada y nos costó trabajo sacarle la ropa. Pudimos pesarla (10 kg) y medirla (75 cm) con bastante dificultad. La doctora la auscultó; todo estaba bien y nos dijo que Yuna está justo en la media de las niñas de su edad.

La siguiente nos toca en Abril, cuando una cumpla los dos años. Qué siga creciendo así de bien !!

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Hace un año: Mis panellets

Hace dos años: Japón y racismo

Hace tres años: Suspendida de nuevo – Failed again

Hace cuatro años: Happiness (嵐)

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