Qué bien se está en casa…
14 nov 2011 14 comentarios
Al menos hasta finales de mes, que será cuando Hideo se vaya a China (aunque sólo serán 5 días).
El sábado, muy temprano, fui hasta el aeropuerto de Narita a buscar a Hideo. Llegué una hora más tarde que él aterrizara, cosa hecha adrede para no esperar tontamente antes no recogiera el equipaje y pasase el control de aduanas. Calculé bien porque a los 5 minutos ya estábamos juntos
. En el tren me explicó muchas más cosas sobre su día a día en Alemania.
El encuentro con Yuna fue muy divertido. Así como yo esperaba que añorara a su padre durante la ausencia, la verdad es que no fue así, pero al verlo de nuevo… ay, eso fue distinto. Primero timidez y seriedad. A los 5 minutos ya no se la podía despegar. Hasta hubo un momento en que, la muy puñetera, me rechazaba a mi !! Papá para ella sola !!
Omiyages ha traido unos cuantos. Chocolate muchísimo: le pedí que me trajera chocolate de la marca Lindt, que aunque no es alemana (suiza) en los aeropuertos venden mucho y a mejor precio que aquí en Japón. También le dije que trajera salchichas para probar, pero lo que ha traido es una especie de embutido llamado krakauer, que leyendo en la red he visto que es de origen polaco. Hideo dice que es como el salami, pero (aún sin probarlo) yo no lo veo como tal, sino como una especie de lomo. Bueno, ya veremos. Mermelada casera, Nutella, y fotos, muchas fotos.
Ayer por la mañana regresamos a casa, después que Yuna nos diera el peor viaje en tren hasta el momento (tanto que incluso Hideo dijo de bajarnos y esperar a que se calmara). Pero al llegar a casa, abrir ventanas, descargar todo, Hideo en medio del salón me dice:
Qué bien se está en casa…
Pues si .
————–
Hace un año: Primeros libros en japonés
Hace dos años: De premios va la cosa
Hace tres años: Bolitas de coco – Coconut balls
Hace cuatro años: Kit Kat – キットカット








Comentarios