Compras de segunda mano

Hace ya mucho tiempo enseñé algunos de los libros que tiene Yuna, libros que compramos en una de las muchas tiendas de segunda mano que existen en Japón.
Ya cuando vine por primera vez al país, allá en el 2007, Hideo me llevó a una de estas tiendas en Kitakyushu donde alucine pepinos. Una nave industrial super grande llena de ropa, accesorios, cd’s, dvd’s, electrodomésticos, objetos coleccionables, etc. Lo único que compré ese día fue un bolso, de la marca española Jocomomola, que no sólo era bonito sino que estaba en perfecto estado, como nuevo. El precio, irrisorio: 500 yenes.

En Utsunomiya, además de los libros de Yuna, le compramos alguna vez ropa en una de las tiendas del grupo Book Off, que además de libros, algunas veces tienen también ropa, electrodomésticos, etc. Algunas prendas, como petos tejanos, los puedes encontrar a 100 yenes, perfectos para ir al parque y que no te de pena que se ensucien o gasten.

Y aquí en Yokohama, muy cerca de nuestra casa, tenemos otra de estas tiendas, donde nos acercamos de vez en cuando a dar una vuelta. Además de otros libros para Yuna, lo que compré aquí fueron tazas para tomar el café (ahora que tenemos café como Dios manda, que se sirva en lindas tazas no tiene precio) o un frutero de madera muy bonito.

Pero no sólo puedes ir a estas tiendas a comprar. También puedes traer aquellas cosas que ya no necesitas. Por ejemplo nosotros al comprarnos el nuevo horno llevamos a la tienda el viejo microondas. Allí lo miraron, que estuviera todo correcto y nos dijeron lo que nos daban por él. Y allí se quedó. Mucho mejor que te paguen (aunque no es mucho) a tener que pagar para que se lo lleven los de la basura (depende que objetos, como electrodomésticos, muebles, futones,… debes pagar para que los retiren).

El estado de la mayoría de objetos es impecable. Si no están muy bien conservados se nota en el precio, ya que suelen estar tirados. En las etiquetas normalmente indican si el objeto está usado o si no lo está (si, a veces tienen cosas por estrenar), si le falta alguna pieza, si está dañado en alguna parte, etc.

En España no hay tanta cultura de comprar de segunda mano, aunque en mi casa no recuerdo tirar nada porque si. Por ejemplo, con la ropa, siempre que hemos hecho limpieza de armario, las prendas que no queríamos o que nos habían quedado pequeñas o grandes, iban a una bolsa y las llevábamos a Caritas, o mis viejos juguetes mi madre siempre los llevaba al jardín de infancia donde asistí de pequeña.

Y vosotros ¿compráis de segunda mano? ¿Compraríais?

———–

Hace un año: Adaptación

Hace dos años: Punto y aparte

Hace tres años: El alijo

Hace cuatro años: Un poquito de todo

Hace cinco años: Guías de viaje II

 

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.400 seguidores

%d bloggers like this: