Una taza de calma

Ayer no tuve un día nada fácil, mentalmente hablando. El lunes por la tarde tuvimos otra alarma de terremoto, esta vez un poco más cerca de nuestra prefectura. Por la mañana de ayer, otra (en Chiba). La mente no da para más. Hay momentos en que, ésta, se obstruye, y ayer fue uno de estos momentos. Nunca había temblado tanto por miedo como en este último mes.

Hideo me dijo que lo mejor era que no estuviera en casa, que me fuera a dar una vuelta con Yuna, que pasáramos el día en un centro comercial, en el parque, etc. Y eso hicimos. No me fue mal aunque en realidad hubo dos cosas que me animaron un poco el día. Una fue la llamada de un amigo, conocido por muchos, que se tomó unos minutos en salir de su oficina a media mañana y hablar un rato conmigo. Muchas gracias, en serio, y espero que nos podamos ver prontito, pero ya ;) . La otra fue que una de mis amigas, A-san, regresó de Osaka y estuve un rato con Yuna en su casa. K-chan y Yuna tienen la misma edad y estuvieron jugando juntas. Las mamás estuvimos tomando un té y hablando.

Pude, por fin, darle las gracias por esa bolsa de comida que nos dejó en la puerta al día siguiente del terremoto. En nuestra conversación pude ver que nuestras sorpresas y miedos ante el terremoto y consecuencias eran parecidos. Una gran respuesta a aquellos que afirman que los japoneses están acostumbrados a estas cosas. Vuelvo a decir que a estas cosas no está acostumbrado nadie. Y lo pude comprobar mucho mejor después de hablar con una mamá en el parque ayer…

- ¿En España tenéis terremotos?

- No (los que tenemos son tan ínfimos comparados con este que no me molesto en dar largas explicaciones).

- ¿Así que fue tu primer gran terremoto?

- Si, así es.

- Para mi también ha sido la primera vez…

- Qué miedo, ¿verdad?

- Si, que miedo…

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Siento mucho que la dinámica del blog, desde hace más de un mes, no está siendo la misma y no estoy contestando comentarios como venía siendo habitual. De verdad que lo siento y espero que todo vuelva a la normalidad pronto. Desde aquí, mis más sinceras disculpas.

Un abrazo.

Núria

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Hace un año: Hanami de día y de noche – 花見と夜桜

Hace dos años: Con Edgar

Hace tres años: Libertad para el Tibert – Free Tibet

Grullas

Muchos conoceréis la leyenda japonesa que dice que, cuando deseas algo, si haces 1000 grullas de papel, el deseo se te concederá. A raíz del terremoto y tsunami del pasado 11 de marzo han sido muchos los blogs que se han unido, de una manera u otra, a dar un poquito de ánimo y esperanza con miles de grullas.

Nora, desde su blog, nos dice que la unión hace la fuerza y nos invita a hacer, cada uno de nosotros, una grulla para Japón (explicando como se hace tan complicado origami).

Oskar tuvo una idea muy buena y aprovechando uno de sus últimos diseños de ikucamisetas (casualmente dedicado al origami y las grullas), propone donar 5 euros a la Cruz Roja japonesa por cada Ikuorigami que venda.

El martes pasado, al llegar de Chiba, tenía un aviso de correos en el buzón. Había llegado un paquete desde España. Pensábamos que era de mis padres, pero al final resultó ser un envío que nos llegaba desde Málaga, de la mano de Summomo.  Un regalito para Yuna (su primer cumpleaños está muy cerca), un regalito para nosotros, una caja de bombones y una carta…

…en un bonito origami.

María se disculpaba de que la grulla no le había salido muy bien. No lo creo porque en estos casos lo importante es la fuerza y el sentimiento que ponemos en ello, que son todos los sentimientos de ánimo que estamos recibiendo desde diversas partes del mundo.

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Hace un año: Flor de peral

Hace dos años: Con Diana

Hace tres años: McDonald’s Vs Mos Burger – マクドナルドVSモスバーガ

Y nos fuimos de boda…

… el pasado sábado, como ya expliqué. La verdad es que fue muy bien y, a pesar de la pomposidad, disfruté enormemente de la experiencia.

El sábado nos levantamos temprano para arreglarnos e ir hasta la estación de Utsunomiya para coger el shinkansen, que nos llevaría hasta Tokyo.

Nuestro shinkansen, el Yamabiko, que te lleva hasta Tokyo en 50 minutos. El primer viaje de Yuna en shinkansen (^_^)

Ya en la estación de Tokyo (la cual está en obras), como teníamos una hora antes no empezara la boda y aprovechando que estábamos justo frente al Palacio Imperial, pues allá fuimos, pero eso se mostrará en otra entrada.

Cuando llegamos al lugar estaban en plena foto familiar. Empezaba el no parar para los novios porque si alguien no disfrutó del día fueron ellos dos. En este tipo de bodas los novios no tienen tiempo de nada. Cambios de vestido (3 veces !!), discursos, agradecimientos, aquí, allí,… Creo que se sentaron unos 10 minutos en toda la ceremonia, que duró poco más de 3 horas.

Aquí mi señor marido que iba muy reguapo.

Y aquí una servidora. Según Hideo “no parecía una alcachofa con lazo”. Es su manera de decir que estaba guapa ;) .

Yuna iba monísima y fue, en parte, centro de la atención, ya que la cría es todo sonrisas.

Las mesas eran para cuatro personas (adultas).  Nosotros nos sentamos junto con nuestro amigo Kazuyoshi y su esposa, que venían con sus dos niñas (de 3 y de 1 año)

Intercambio de anillos (y segundo traje de la novia, el tradicional japonés). Ya no hay vuelta atrás !!

Hubieron discursos de parte de los novios, por parte de los padres, los jefes de las empresas de ambos,… y muchos rituales, como el romper unas jarras de sake para luego hacer un brindis (un sake que estaba muy bueno). También pudimos disfrutar del mini concierto de koto (instrumento tradicional japonés) por parte de unos familiares. Como hay vídeo lo mostraré en otra entrada.

Y el momento tarta y cambio de vestido de nuevo. Aquí la novia leyó una carta a sus padres. Muy emotivo.

La comida (de la que también hablaré en otra entrada, sino ésto se hace muy largo) que nos sirvieron estaba muy buena, pero si que tuvimos una queja, y es que habiendo algunos crios no prepararon menú para ellos. De hecho no les sirvieron comida a los niños. Para Yuna y la pequeña de nuestros amigos no había problema (llevábamos leche y comida de bebé), pero habían también tres crios más de entre 2 y 4 años, que según los del restaurante se deben alimentar del aire. Al final pedimos si le podían traer a la mayor un bol de arroz con furikake, por ejemplo, y le trajeron un onigiri !! La pera…

A las 16:30 volvíamos a casa en shinkansen. Había sido un día muy largo. Por la noche mi suegra llamó a casa para saber como había ido todo y preocupada ya que pensaba que yo, al ver como era una boda en Japón, tal vez anhelaba haber tenido una así para nosotros. “Ni loca !!!”, le dije a Hideo.

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Hace un año: Tsukemen (つけめん)

Hace dos años: El caganer – カガネー

Hace tres años: Yakiniku – 焼肉

Visitas

Cuando viviamos en Kanagawa nos era muy fácil el ir hasta la gran Tokyo para poder quedar con algunos amigos y conocidos. Tan sólo coger la Odakyu line y en 40 minutos estábamos en el centro de Shinjuku. Ahora nos es mucho más difícil, no sólo por la distancia (un par de horas en tren) sino por el ir con un bebé también. Pero no nos podemos quejar porque aunque nosotros no nos hemos podido mover demasiado, han habido amigos que si han venido a visitarnos desde que llegáramos el pasado mes de Agosto.

Por parte de Hideo tuvimos la visita de nuestro amigo Noriyuki-san, a los pocos días de llegar. Ni muebles teníamos entonces y degustamos mi primera paella del año sentaditos en el suelo. También nos visitó durante un fin de semana Marcus, un amigo y ex-compañero de trabajo, con el que fuimos a ver los cosmos y unos restos arquelógicos del periodo Jomon.

Por mi parte ya cuando fui a Madrid pude encontrarme con David (aka Flapy) que me acompañó hasta la embajada de Japón. Ya entonces quedamos que, cuando estuviéramos instalados, se vendría un par de días a visitarnos, y cumplió.

David y Hideo disfrutando de la cena y una cervecita (^_^)

Aquí tito David cuidando de Yuna mientras yo hacía unas fotos en un pequeño templo.

También pude disfrutar de la visita de Purenomori y de Paburou con su niña Roba-chan. Lástima que fuera en día laborable y Hideo no pudo estar con nosotros.

Y hace una semana y media tuvimos la visita de Simó y Glòria (comentarista conocida como Gloria77). Han estado en Japón durante su viaje de luna de miel y dedicaron uno de los días a venir hasta Utsunomiya para visitarnos. Pasamos una jornada estupenda con ellos y quedamos encantados  con esta maravillosa pareja.

Hoy mismo regresan a España. Hideo, Yuna y yo les deseamos un feliz regreso y que nos podamos volver a encontrar pronto.

Qué paséis un buen fin de semana !!

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Hace un año : Los elfos navideños atacan de nuevo !

Hace dos años : Haciendo amigos

Hace tres años : Un día en Shinjuku (final)

El sábado vamos de boda.

Como dije hace unas semanas, cuando nos reunimos con uno de los mejores amigos de Hideo y su novia en Chiba, nos invitaron a la que será su boda, este sábado que viene. Hubo algún momento en que pensábamos que no íbamos a ir, a causa del trabajo de Hideo, pero finalmente (y muy al final), Hideo pudo arreglarlo todo y confirmamos nuestra asistencia… la semana pasada, así que nos quedaba este fin de semana pasado para comprar un traje completo para Hideo y un vestido para mi.

El traje de Hideo no fue nada problemático. Fuimos a una tienda de ropa especializada en trajes (tanto de hombre como de mujer) y en cuestión de una hora ya teníamos escogido el traje, una camisa y una corbata. Además lo que tiene de bueno es que luego lo podrá volver a utilizar para cuando tenga alguna reunión, que es cuando lleva traje ya que en días normales de trabajo no lo necesita.

El redoble de tambores venía conmigo y es que a mi lo que son los vestidos para las bodas no me gustan nada. De hecho, y esto es ya una opinión personal, lo que son las bodas pomposas no me gustan. Me estresan. Me estresan tanto que hace años que no voy a ninguna e incluso nuestra boda, que para nosotros fue fantástica, fue simplemente ir a firmar papeles al ayuntamiento y pasar el día juntos, solos. Luego ya vendría una cena con la familia de Hideo y pensábamos hacer una con mis padres, pero lo que es una boda pomposa no entraba en nuestros planes. Pero al ser el mejor amigo de Hideo la invitación no se podía rehusar por un “no me gustan las bodas”.

El sábado, luego de comprar el traje de Hideo, estuvimos visitando algunos grandes almacenes en busca de un vestido que me pudiera satisfacer, pero acabamos el día sin encontrar nada, al menos nada que no me hiciera parecer una alcachofa con lazo.

Ayer domingo teníamos que cambiar los neumáticos del coche (por los especiales para el invierno) y Hideo me propuso ir luego de búsqueda otra vez y que, en caso de no encontrar nada, iría él sólo, aunque ésto no le hacia ninguna gracia.

Bueno, pues al final encontré un vestido, negro, muy sencillo, que junto con una torera de color crema hace que no parezca una alcachofa (si acaso, alcachofita). La dependienta, la verdad, es que  fue muy amable y paciente conmigo.

Hoy mismo he ido a comprar unos zapatos y medias. Al menos esta parte ha sido más sencilla.

Y para sencillez y rapidez lo de Yuna. Ni 5 minutos tardé en escoger el vestidito para ella, que con un jersey blanco y unos leotardos, irá la mar de mona y cómoda.

Increible lo que nos podemos llegar a complicar los mayores…

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Hace un año: Los elfos navideños atacan de nuevo !!

Hace dos años: Calamar deshidratado – さきいか

Hace tres años: Un día en Shinjuku (3ª parte) – A day in Shinjuku (3rd part)

Cosmos – コスモス

Este fin de semana tuvimos la visita de un ex-compañero de trabajo y amigo de Hideo, Marcus. Llegó el sábado y después de comer unas ricas gyoza en el restaurante Min-Min, buscamos un lugar donde poder ir a pasear cerca de Utsunomiya. Hideo nos llevó al Cosmos matsuri.

Cosmos (sin nada que ver con el firmamento) es una planta de origen americano, cuyas flores florecen en esta época del año. El Cosmos matsuri no es más que un campo, cerca del río Kiyo, donde hay muchísimas de estas flores y puedes disfrutar de un bonito paseo.

Perdonad la calidad de las fotos pero están hechas con el móvil. También podéis verlas a través de mi cuenta en Flickr.

Marcus encontró este cosmos con un pequeño visitante :)

Un bonito atardecer después de una agradable tarde.

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Hace un año: Ya en Galicia

Hace dos años: Un par de fotos – A pair of pictures

Hace tres años: Ya en España – In Spain

Photowalk en Chiba-ken

Como ya expliqué la semana anterior, este fin de semana pasado, aprovechando los tres días (lunes festivo), fuimos hasta Chiba a visitar a la familia y a encontrarnos con un par de amigos. Uno de ellos se casa en dos meses y nos pidió que aceptáramos la invitación para asistir al enlace (o más bien a la fiesta que se celebra). Iremos aunque no somos muy de este tipo de celebraciones. Lo bueno (o no) es que me toca comprar un vestido para dicho día… vestido o kimono, que sería alquilado… bueno, ya veremos.

Con la familia, como es habitual, estuvimos en casa de mis suegros, que disfrutaron de Yuna de lo lindo y el domingo fuimos a visitar a los abuelos, también disfrutando de la pequeñaja y alimentándonos para un par de semanas (tanto allí mismo con comida abundante como con la que nos llevamos a casa, ya sea 5 kg de arroz o fruta). Después de comer Yuna se quedó dormida y Hideo y yo fuimos a dar una vuelta. Me llevé la cámara y el resultado es un bonito photowalk. Disfrutadlo !!

En la zona hay muchos gatos y una que es muy gatera no puede evitar acercarse. No suelen ser muy simpáticos, la verdad, pero este parecía que quería hacernos una mueca.

En un pequeño jardín había una hermosa planta llenita de oruguitas. Muy monas e ideales para que te salga urticaria.

Estos pokemon y Woodstock (el pájaro de Snoopy) hacían guardia en la puerta de una casa.

Los kinmokusei ya están perdiendo las flores y la fragancia no es tan intensa… Hasta el año próximo !!

Uno de los vecinos tiene un palomar. Lo que no sé que tipo de palomas cría y si son para consumo o no (mi madre siempre explica que el arroz con paloma esmuy bueno).

Una casa que ya tiene sus años, pero que mantiene todo su encanto. Es preciosa.

Este guardián de piedra da un poco más de respeto que los anteriores pokemon.

El cementerio de la zona es muy y muy grande. Esto que veís es una pequeñísima parte de él.

Este pequeño santuario shinto está cerca de la casa de los abuelos. Hideo siempre me explica que, cuando él era pequeño, iba con su abuelo hasta este lugar para ver pasar los trenes, preguntándole siempre hacia donde iban.

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Hace un año: El último fin de semana

Hace dos años: Hana wo pun! – はなをぷーん!

Hace tres años: Ya en España – In Spain

Cupmen

El martes recibí el mail de una buena amiga que me decía que me había enviado una deliciosas peras nashi, así que estuviera atenta al correo por la mañana del miércoles. También me decía que me enviaba un pequeño detalle que seguro me iba a gustar.

Intrigadísima me dejó…

Por la mañana esperé el correo mientras hacía la rutina de la casa. La anécdota es que en mi espera llamaron a la puerta y pensando que era el cartero fui a abrir. Y no, no era el cartero… Eran los Testigos de Jehova, que hasta Japón llegaron. Curioso que en Galicia nunca tuviera su visita pero en Japón ya me hayan visitado dos veces.

Al final el cartero, o más bien la cartera, llegó y me entregó el paquete. Fui a abrirlo junto a Yuna, que jugaba en su alfombra de juegos. Dentro estaban las peras (hmmm…que buenas) y la sorpresa, que era…

Un Cupmen !!!

Algunos los conoceréis de haberlos visto en el blog de Ikusuki, pero para quien no sepa que son explicar que los cupmen son unos artilugios de diseño que sirven para sujetar la tapa de los Cup Noodles durante esos 3 minutos de espera.

Por supuesto que no esperé a probarlo !!

Calentar agua, rellenar el Cup Noodles (en este caso, un Seafood light) y esperar 3 minutos, mientras el cupmen hace su función de sujetar la tapa.

Lo guapo viene cuando ves que éste, por efecto del calor, va cambiando de color. Venga, cupmen !! Tú puedes !!

Tres minutos de espera y a comer. No, señor cupmen, el instant ramen es para mi.

Buen fin de semana a todos !!

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Hace un año: Pudiera funcionar…

Hace dos años: Madre e hija – Mother and daughter

Hace tres años: Muchas gracias a todos

La magia de las coincidencias

Hace ya unos años, cuando estaba con los estudios de enfermera veterinaria, con los amigos fuimos a pasar una semana a la casa de Maçanet de una compañera. Fue una de las mejores semanas de mi vida, de esas que en algún momento desearías que el tiempo retrocediera para poder volverla a vivir. Pero una de las cosas que más dentro de mi memoria tengo es que, en esa semana, nació mi amistad con Gemma.

Gemma era una de las compañeras de estudios, cuatro años mayor que yo. Hasta entonces no habíamos profundizado demasiado y era un trato cordial, el que teníamos. Recuerdo que la fuimos a buscar en la estación y que ya entonces nos empezó a contar que había tenido una coincidencia muy grande en el tren, algo sobre un chico que tenía frente a ella y el libro que estaba leyendo. Yo, como siempre, iba a mi bola y no le presté demasiada atención al asunto. Al llegar a la casa, dejó su mochila y la abrió para sacar un vestido, playero y con una flor dibujada en el pecho. “Mirad que me regaló mi hermano”. Yo me quedo de piedra y voy a la habitación y saco otro vestido igual al suyo, sólo que en versión larga. Nos reímos mucho por esa otra coincidencia y que a veces las casualidades pueden tener alguna razón. Luego supimos que la razón era descubrirnos la una a la otra.

Hacía cuatro años que no veía a Gemma, desde que me fuera de Barcelona. Es más, hubo un momento en que perdimos el contacto y, como ella es un poco especial, llegué a pensar que no nos veríamos más. Pero hace un tiempo, y esta vez a través de la magia de internet, retomamos el contacto y supe que vivía en la provincia de Girona y que tenía un niño. Yo le conté nuestra historia y que me iba a Japón, ya para casarme.

Hace unos días me conecté para poder hablar con mis padres. Mi padre empezó a decir “es la Núria, es la Núria”. Yo que me quedo un poco cortada, al no saber que pasaba. De repente alguien que se sienta frente al ordenador del despacho de mi padre. Era Gemma. “Pero que haces aquí !!??”. Risas y más risas y me explicó que estaban pasando unos días en una casa que tienen en Asturias y que le dio un impulso y fueron hasta Ferreira a verme. Como no sabía donde vivía exactamente, preguntó por la calle y una señora (debo averiguar quien) les dijo que mis padres vivían en tal casa pero que yo ya me había ido a Japón. De todas formas Gemma subió a saludar a mis padres y, otra coincidencia, en esos 15 minutos de visita, yo me conecté.

Me trajo unos regalos para Yuna, que mis padres me enviaron lo antes posibles (junto con atún, aceitunas y demás, para aprovechar el envío). Este miércoles lo recibí y pude comprobar, de nuevo, la magia de las coincidencias.

El conjunto de la izquierda se lo compré a Yuna antes de partir a Japón. Y el de la derecha es el conjunto que le ha regalado Gemma. Mismo conjunto, sólo que uno en versión pantalón y el otro en versión falda.

Nos separan cuatro años en que no nos hemos visto, nos separa la distancia, pero la magia de las coincidencias, Gemma, siempre nos acompaña. Por algo será.

T’estimo molt, Gemma !!!

Qué paséis un buen fin de semana !!!

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Hace un año: Marc

Hace dos años: Amsterdam – アムステルダム (Parte 4)

Hace tres años: Muchas gracias a todos

Enoshima – 江ノ島

Nuestra visita a la ciudad de Kamakura había llegado a su fin, no porque no hubiera más lugares a visitar (que los hay) sino porque el día ya estaba llegando a su fin y oscurecía. Así que cogimos el tren Enoden de vuelta, pero antes hicimos una paradita en Enoshima (江ノ島), una pequeña isla que pertenece a la ciudad de Fujisawa (藤沢).

Ésta es una maqueta de la estación de Enoshima (línea Enoden) y alrededores.

Enoshima es un destino, principalmente, turístico, y muy especialmente por sus playas. Ya de ida a Kamakura, por la mañana, habíamos visto desde el tren muchos surferos esperando olas en el agua. Cuando llegamos a la zona por la noche los surferos y bañistas abandonaban el lugar o apuraban un poco más de tiempo en restaurantes de comida rápida. No sé como serán las playas de día pero me dio la sensación de que media Shibuya estaba allí (y recuerdo haberlo comentado cenando un día con Oskar, Lorco y Nere), por el tipo de jóvenes que habían por allá (lo que en Japón se suele llamar yankee).  A mi que, digamos, Shibuya no es santo de mi devoción, no me gustó demasiado y seguramente, si tuviera que ir a la playa en Japón, Enoshima no sería el lugar escogido.

Fuera de éso, Enoshima tiene otros encantos, como un santuario dedicado a la diosa Benzaiten, o un Jardín Botánico que atrae a muchos visitantes. Pero ya era tarde para más visitas (así siempre queda algo pendiente y una excusa perfecta para volver).

Noriyuki-san se quedó en casa a dormir esa noche. Estuvimos hablando hasta bastante tarde y le pregunté si había comido paella alguna vez. Al decirme que nunca me ofrecí a cocinar una paella al día siguiente. Ni que decir que aceptó ;) . Decidí hacerla de pescado, así que al día siguiente fuimos los tres al supermercado a comprar. Y tuvo éxito, y éso que no probó la que hago de verduras, que ésa si que está buena !!

Fue un agradable fin de semana :)

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