Es lo que suele decir muchas veces cuando nos damos cuenta que, realmente, no es tan grande como parece y que las coincidencias y lazos entre personas pueden ser, a veces, increíbles.
Entre mis contactos de Facebook (familia, amigos y ex-compañeros de escuela) hay una amiga, Nuria, que estudió conmigo durante muchos años: primero fuimos juntas al jardín de infancia, luego al colegio de primaria y al instituto un par de años, ya que ella se volvió, junto a su familia, a su Castellón natal. Al cabo de unos años volvimos a encontrarnos a través de la red y supe que continuaba en Castellón, así con intercambios de mails ahora estamos un poco al corriente de como nos van las cosas a ambas
Y hace unos días recibí un mail suyo, muy cortito, pero que me hizo mucha gracia:
“Hoy hemos estado en casa de unos amigos en Burriana, provincia de Castellón, con un curso de comida japonesa que nos ha dado una japonesa llamada Toshiko F. y hablando de ti me ha comentado ¿no se llamará Nuria y su hija Yuna ? Conoce tu blog y tus vivencias, eres impresionante …..te mando un beso”
Lo del “eres impresionante” nada de nada, ya que creo que es una coincidencia muy posible. Ella es una señora japonesa residiendo en España que lee el blog de una española residiendo en Japón (y casada con un ciudadano japonés). Pero de todas formas si que me hizo pensar aquello de que “el mundo es un pañuelo”.
Lo que ahora me pregunto es como fue el curso y que platitos elaboraron
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Hace un año: Calendario de adviento
Hace dos años: Primera Navidad en Japón: el Belén
Hace tres años: ¿Cómo se come esto?
Hace cuatro años: Nairamkitty shop
Hace cinco años: Fuurin – 風鈴





















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