Ahora que Yuna se empieza a dar más cuenta de las cosas me hacía mucha ilusión el hacerle una Mona de Pascua como las que mi madre me preparaba para mi cuando era pequeña.
Hace unos años ya expliqué en este blog que es una Mona de Pascua, una tarta típica de la franja mediterránea que se come al término de la Semana Santa. En Cataluña, que es la que yo siempre conocí, se comía hoy mismo, en el Lunes de Pascua. La tarta en un principio era una especie de roscón con fruta confitada y huevos duros como decoración, para ir evolucionando con el paso de los años a ser una tarta de chocolate o crema, adornada con plumeros y pollitos y, algo más nuevo pero que yo ya llegué a ver de niña, personajes infantiles del momento (en mis tiempos, David el gnomo o los Pitufos). La tradición manda que sea el padrino del niño/a quien regale la Mona pero mi padrino no me la regaló nunca, así que era mi madre quien me la hacía casera.
Y este año Yuna ha tenido su Mona, que hemos degustado junto a mi suegra, que me ha venido a echar una mano por unos días (tuve una pequeña hemorragia la semana pasada y debo guardar un poco de reposo, pero todo ya resuelto y bien).
La Mona para la mona de la casa !!
Chocolate por fuera y fresas con nata por dentro. Los adornos de Pascua los enviaron mis padres hace un par de meses y, como pensaba hacer la tarta, los guardé hasta el día de hoy. Mi suegra y Yuna la han encontrado muy rica. Yo sólo he comido un trocito pequeño, que este embarazo me ha dado por aborrecer el dulce.
Y aún queda un buen trozo para papá
——————-
Hace un año: Smartphoneados
Hace dos años: Comida vegetariana
Hace tres años: Flor de peral – 西洋なしの花
Hace cuatro años: Extranjera en mi propia tierra
Hace cinco años: This is very local area…

























Comentarios