Unos taiyaki distintos

En este blog nunca hablé de los taiyaki, unos pasteles japoneses con forma de pez (tai = besugo) y rellenos de pasta de judía azuki dulce. Muy buenos si te gusta el anko ;) . Pero hoy vamos a mostrar unos taiyaki distintos, que pudimos comer en una de nuestras salidas hace un par de semanas.

Perfectamente envueltos e identificados. Un par de okonomi-taiyaki (es decir, un taiyaki pero como si fuera una okonomiyaki), y de “postre”, un taiyaki de boniato y uno de crema.

El okonomi-taiyaki, que estaba muy bueno.

El de boniato era el de Hideo (una servidora no es nada amante de la patata dulce) y olía muy bien.

El mío era de crema, muy sencillo. No quise el tradicional, con pasta de judía azuki, por ser demasiado pesado (y más después de haberte comido un taiyaki anteriormente…)

Qué paséis un buen fin de semana !!!

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Hace un año: Obsequios de nuestra boda

Hace dos años: Hideo en Vietnam

Hace tres años: Purikura – プリクラ

Nikkō / Cascada Kegon– 日光 / 華厳滝

Siguiente objetivo, la catarata Kegon (華厳滝), famosa por su belleza y altitud (una de las tres cascadas más altas) y famosa, como bien apuntó El Capitán, por los suicidios.

Desde luego vale la pena el hacer una parada para gozar de semejante belleza. Se puede acceder a pie de cascada a través de un ascensor (si, eso rompe un poco con lo “natural” de la zona) pero por supuesto que no es gratuito. Por persona (adulto) son unos 500 yen, así que como hay un mirador donde se ve de maravilla y no debes abonar nada, nos contentamos con ello.

La altura de la catarata es de 97 m. y, como dije, es famosa por ser un lugar elegido por algunos suicidas. Digamos que la “moda” del lugar la empezó un joven poeta, Fujimura Misao, quien antes de tirarse al vacio escribió un poema de despedida en el tronco de un árbol.

Pero no vi a nadie con malas intenciones ni una cola de gente esperando para tirarse ni el árbol del susodicho poema ;) . Lo que si vimos fueron a un par de suzumebachi, avispas nada simpáticas.

Muchos souvenirs se vendían, fruta fresca (manzanas especialmente) y castañas asadas pero nosotros compramos otro tipo de dulce.

Un karintou manju. De lo que es un karintou Nora nos habló hace pocos días en el blog. Es una galleta japonesa muy crujiente y rica. Si la juntamos con un manju, pues eso, que tenemos un karintou manju que estaba de muerte.

Tal vez un poco demasiado dulce pero con comerse uno es suficiente.

Más fotos en la cuenta Flickr.

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Debo pedir disculpas ya que hace días que no contesto a los comentarios. Os podéis imaginar que apenas tengo tiempo. Cuando más podría sería el fin de semana pero, sinceramente, preferio entonces olvidarme de blog y demás y dedicarme a la familia.

Espero poco a poco disponer de minutos para contestaros a todos, como viene siendo mi dinámica.

Muchas gracias !!

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Hace un año: Nadando voy !!

Hace dos años: Onigiri – お握り

Hace tres años: Matsuri en Yukuhashi (Kyushu) – Matsuri in Yukuhashi (Kyushu)

Mis panellets.

Decía hace un par de semanas que en nuestra Castañada en Japón teníamos castañas y boniatos pero que no iba a cocinar los panellets. Pero a principios de la semana pasada pude “conseguir” almendra molida (española, almendra Marcona). La cantidad no era para hacer los tropecientos panellets que hacía con mi madre, pero si para hacer unos pocos para nosotros. Y el resultado fue este:

Mis primeros panellets hechos sola. No quedaron nada mal y, la verdad, es que estaban muy buenos, tal vez por el cariño con que fueron hechos y por el cariño por el que fueron enviados esos ingredientes.

Cuando el viernes (cuando los cociné) hablé con mis padres, se los enseñé a mi madre. Me dio el aprobado y dijo:

- Bueno, yo los aprendí de mi abuela y ahora tú los has aprendido de mi.

- Tres generaciones haciendo los panellets. A ver si la cuarta sigue el ejemplo.

Yuna !! Ya sabes !!

Otros modos de celebrar la Castañada, en el blog de Nora.

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Hace un año: Nadando voy !!

Hace dos años: Inundaciones

Hace tres años: おかあさんといっしょ

Omiyage gatuno desde Shiga

Hace unas semanas Hideo tuvo que ir a una reunión en la prefectura de Shiga, concretamente en la ciudad de Shigaraki. Nada, un viaje de ir y volver en el mismo día. La prefectura de Shiga se encuentra al ladito mismo de Kyoto y tiene la particularidad de tener el que es el lago más grande de Japón, el lago Biwa.

Normalmente no suele traer un omiyage (recuerdo) cuando sale de viaje, pero esta vez trajo uno que me sorprendió bastante.

Lo que me sorprendió no fue que hayan kasutera (lo que sería un bizcocho para nosotros) de Hello Kitty. De la gatita adorada por unos, odiada por otros, te puedes encontrar cualquier cosa. Lo que me sorprendió es que Hideo comprara algo de Hello Kitty… Lo que hace la paternidad…

Como pastelitos o bizcochitos muy normales. No eran una maravilla. La curiosidad es que esta vez Kitty vaya vestida de Tanuki y es que la ciudad de Shigaraki es famosa por su cerámica, especialmente en la elaboración de estatuas de tanukis.

Un omiyage muy gatuto.

Qué paséis un buen fin de semana !!

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Hace un año: Japón y racismo

Hace dos años: Suspendida de nuevo – Failed again

Hace tres años: Tifones y terremotos (Typhoon and earthquakes)

Saltamontes en el supermercado

La semana pasada, Hideo compró un aparato de gimnasia y lo teníamos que ir a recoger. Aprovechando que el tifón nº 14 se había calmado y ya no llovía (pero sí que hacía bastante fresquete) fuimos a dar una vuelta por el centro comercial.

Mirando y mirando acabamos en el supermercado donde muchas veces te dan a probar algunos de los alimentos que allí venden. Y para mi fue la primera vez de ver en directo un alimento nada usual: los saltamontes.

En algunas zonas de Japón, como en Nagano, el comer insectos no es nada inusual. Desde saltamontes hasta las famosas suzumebachi (una de las avispas más grandes del mundo) y sus larvas. Mi suegro, que es de la prefectura de Nagano, así me lo confirmó y me dijo que él no tenía ningún problema en comerlos, de la misma manera que yo no pongo ningún obstáculo en comer conejo o caracoles. Claro está que en esto de la alimentación el factor cultural (además del que te guste o no te guste) es algo bastante importante.

Hideo no lo dudó ni un segundo…

Pinchito de saltamontes !! La señora que los ofrecía me iba diciendo que son muy buenos y ricos en calcio. Si, si… No digo que si me estuviera muriendo de hambre pudiera llegar a comerlos pero de momento, rien de rien !!

Y Hideo me iba describiendo las sensaciones al masticar y saborear al saltamontes. Y no se comió uno, que repitió y todo.

Cuando vayamos por Nagano ya se pondrá las botas ;)

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Hace un año: Halloween Ume (and Nuria)

Hace dos años: Den Haag (parte 2 y final)

Hace tres años: Kyoto - 京都 (3rd day) Segunda parte

Leches, tarritos y demás

Hace unas semanas, Saru-san me preguntaba si en Japón a los bebés también se les empieza a dar papillas de fruta en cuanto pueden tomar algo más que leche. Me pareció una pregunta interesante sobre todo teniendo en cuenta que la fruta es un producto nada barato.

No conozco todos los productos infantiles que se venden en Japón, pero si que puedo hacer una pequeña introducción al tema basándome en algunos productos que he adquirido para el consumo de Yuna, empezando por la leche.

Esta es la leche que toma habitualmente Yuna, de la marca Morinaga. Es de un precio intermedio (las hay de más baratas pero también de más caras). Algunas marcas suelen vender sus leches en packs de 2 botes, lo que sale más económico (este pack me costó 3880 yen), además que suelen llevar un pequeño obsequio, ya sea toallitas húmedas, galletas, etc…

Una vez también consumimos la leche de la marca Meiji (que venía con una cajita de potaje de maíz dulce para bebés, que se puede dar a partir del 5º mes). Estas leches se pueden dar hasta el 9º mes (a diferencia de España, que es hasta el 6º mes), para luego pasar a la siguiente fase (del 9º mes para adelante, lo que en España sería del 6º hasta el año).

Debo decir que el gusto de la leche japonesa me ha gustado más (si, pruebo las leches que toma mi hija). El gusto y olor de las que tomó en España (tomó dos, una bastante cara que era la que tomaba en el hospital, y otra de precio intermedio) no me gustaba, y de hecho trajimos un bote a Japón y Yuna, después de probar la japonesa, me ha dicho tururut a la otra. Y no me extraña, ya que la japonesa es más dulzona, recordando un poco a a leche condensada.

Algunos pediatras y algunas revistas para bebés dicen que no hace falta darles agua a los peques, ya que con la leche ya obtienen la hidratación necesaria. Pues bien, en Japón se vende, por ejemplo, té para bebés (mugi cha – té de cebada) que se puede dar a partir del primer mes. Me lo comentó Purenomori, cuando estuvieron visitándonos en Utsunomiya. Lo probamos y a Yuna le gusta. También venden más productos, como agua ionizada con sabor a manzana. Teniendo en cuenta el fuerte calor que hace en verano por estas tierras, va bien siempre salir preparado, ya sea con agua mineral o bien, algunos de estos productos para variar un poco.

Esto es lo más parecido a los populares “potitos” de bebés que podemos comprar en España. Una diferencia grande es el tamaño, ya que son la mitad de grandes (o de pequeños). Estos que muestro son los más pequeños (que serían la mitad de los pequeños españoles), y que se pueden dar a partir del 5º mes. Hay alguno de fruta, pero la variedad es menor, ya que el más parecido a los españoles sería el de manzana (de compota de manzana). Hay otros como el de yoghurt de frutas (en la foto) o pudding de plátano, pero no me gustan demasiado al llevar incluido azúcar. El otro que veis es de calabaza y boniato, uno de los sabores preferidos de Yuna.

El de melocotón y manzana consideran que se puede dar a partir del 7º mes, cuando en España recuerdo haber visto comidas preparadas con estas frutas y que eran aptas a partir del 4º. Estos tarritos van bien para probar nuevos alimentos. Cuando veo que a Yuna le ha gustado (como con la calabaza o la patata y la zanahoria), luego los suelo preparar yo misma.

La diferencia de gustos es muy grande. No encontramos ternera a la jardinera, tarritos de merluza con arroz o papillas de 5 cereales. Lógicamente la alimentación está basada en la gastronomía del país donde residimos, encontrándonos comidas muy curiosas pero que no dejan de ser una versión mini de la comida para adultos.

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Hace un año: Invitación de la Embajada de España

Hace dos años: Recuerdos

Hace tres años: Ya en España – In Spain

Cupmen

El martes recibí el mail de una buena amiga que me decía que me había enviado una deliciosas peras nashi, así que estuviera atenta al correo por la mañana del miércoles. También me decía que me enviaba un pequeño detalle que seguro me iba a gustar.

Intrigadísima me dejó…

Por la mañana esperé el correo mientras hacía la rutina de la casa. La anécdota es que en mi espera llamaron a la puerta y pensando que era el cartero fui a abrir. Y no, no era el cartero… Eran los Testigos de Jehova, que hasta Japón llegaron. Curioso que en Galicia nunca tuviera su visita pero en Japón ya me hayan visitado dos veces.

Al final el cartero, o más bien la cartera, llegó y me entregó el paquete. Fui a abrirlo junto a Yuna, que jugaba en su alfombra de juegos. Dentro estaban las peras (hmmm…que buenas) y la sorpresa, que era…

Un Cupmen !!!

Algunos los conoceréis de haberlos visto en el blog de Ikusuki, pero para quien no sepa que son explicar que los cupmen son unos artilugios de diseño que sirven para sujetar la tapa de los Cup Noodles durante esos 3 minutos de espera.

Por supuesto que no esperé a probarlo !!

Calentar agua, rellenar el Cup Noodles (en este caso, un Seafood light) y esperar 3 minutos, mientras el cupmen hace su función de sujetar la tapa.

Lo guapo viene cuando ves que éste, por efecto del calor, va cambiando de color. Venga, cupmen !! Tú puedes !!

Tres minutos de espera y a comer. No, señor cupmen, el instant ramen es para mi.

Buen fin de semana a todos !!

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Hace un año: Pudiera funcionar…

Hace dos años: Madre e hija – Mother and daughter

Hace tres años: Muchas gracias a todos

Samfaina – Xamfaina

El vivir en un país donde el arte culinario es distinto puede ser a veces complicado por el hecho que los ingredientes que encuentras son diferentes o completamente desconocidos. Y cuando encima es a una servidora a la que le toca cocinar (y romperse la cabeza) digamos que el llenar la panza es un reto diario. Si que es verdad que en los supermercados encontramos ingredientes de “gusto occidental”, pero para la economía de la casa está claro que si adaptas tu cocina a los ingredientes japoneses, ésta sale beneficiada.

Ayer fui a comprar verduras y encontré berenjenas (nasu – なす) a muy buen precio (la berenjena es verdura de otoño). Como en casa tenía pimientos, cebolla y tomate en lata, pensé que, para variar un poco, podía hacer un plato muy típico catalán para acompañar el plato principal: la samfaina.

Lo primero es trocear la cebolla y los pimientos y ponerlos al fuego a pochar.

Mientras cortamos la berenjena. El tamaño de los trozos depende del consumidor. A mi me gusta encontrar los trozos, por decirlo de algún modo, así que los dados de berenjena no los hice muy pequeños. Què bona, l’albergínia (qué rica, la berenjena)

Añadimos la berenjena a la sartén y la pochamos un poco junto a la cebolla y el pimiento. La berenjena es más blanda y tarda poco, así que ya podemos añadir el tomate. Este que veis, tomate en lata italiano, era, curiosamente, más barato que el tomate en lata japonés.

Así que ya tenemos todos los ingredientes haciendo chup-chup. Debemos esperar unos 15-20 minutos. No os olvidéis de la sal !!

Y listo para comer. Para Hideo era la primera vez en probarla y le gustó mucho, así que durante este otoño, cuando las berenjenas abundan, podremos degustarlas de este modo también.

Qué aproveche !!! いただきます!!

Nota: En la Wikipedia en español pone que la samfaina lleva calabacín. La verdadera samfaina no lo lleva, aunque se puede poner, claro está.

Qué tengáis un buen fin de semana !!!

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Hace un año: Marc

Hace dos años: Bruselas – ブリュッセル (Parte 2)

Hace tres años: Muchas gracias a todos

Fruta !!! – フルーツ (果物) !!!

Siempre he comentado lo cara que es la fruta en Japón y lo mucho que la extraño. Cuando la fruta es un alimento imprescindible en tu dieta (hablo de mi) y vas al supermercado, ves los precios (he llegado a ver un melocotón a unos 3€) y que no puedes comprarlo, es bastante duro. Aprendes a prescindir de ello, pero se añora.

La única fruta que podíamos permitirnos eran los plátanos, que tenían un precio bastante parecido al de España, y además suelen estar muy buenos, pero de melocotones, peras (nashi), sandía, melón, kiwi (100 yen un kiwi…), pues mejor olvidarse. Siempre estaba la familia que nos enviaban a veces mandarinas o manzanas o alguna amiga que me regaló unas riquísimas nashi ;) . De esta manera no se hacia tan duro para mi.

Pero mi gran (y grata) sorpresa ha sido al llegar aquí, a Utsunomiya. Hideo me mostró los primeros días una cooperativa de granjeros que tienen una tienda cerca de casa. Allí podemos comprar verdura, cultivada por ellos, a muy buen precio (además que están muy ricas), y también hay algo de fruta. Hace unos días fui y pude comprar peras nashi… 6 piezas a 300 yen !! No hace falta decir que a la bolsa fueron.

Faltaba saber como son de sabor y decir que estaban muy buenas y que nos supieron a gloria.

También compramos arándanos (150 yen, una bandeja con 300 gr), que para acompañar con yogurt están muy ricos.

Y este fin de semana, yendo al supermercado habitual, pude comprar una bolsa de naranjas de Valencia, 6 piezas a 350 yen.

Contentísima estoy de tener nuestra nevera llena de verduras frescas y fruta !! Una maravilla !!

Y como curiosidad enseñaros nuestro aparatejo para los plátanos. En España podemos encontrar el jamonero, el utensilio para colocar el jamón e irlo cortando, y en Japón encontramos…

…el platanero !!!

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Hace un año: Marc

Hace dos años: Comida japonesa en España

Hace tres años: Muchas gracias a todos

Utsunomiya Min Min – 宇都宮みんみん

Como dije, la ciudad de Utsunomiya no es que sea especialmente bonita. Es una ciudad práctica, tenemos shinkansen, hay zonas verdes, es, en general, tranquila. Pero si la ciudad tiene un encanto especial es la elaboración de las gyoza. Y si tenemos que nombrar un lugar donde degustar estas deliciosas empanadillas es, sin duda, el restaurante Utsunomiya Min Min (宇都宮みんみん).

Este restaurante es uno de los más antiguos de las ciudad en cuanto a la elaboración de gyoza. Ahora existen varios establecimientos, aunque el más antiguo de ellos, situado en una pequeña calle al lado de una de las avenidas principales, es el que tiene siempre una larga cola.

Imagen del restaurante genuino.

Uno de los primeros días, Hideo y yo fuimos a hacer papeleo (Ayuntamiento, Inmigración, etc…), mientras Yuna se quedaba en casa con la abuela. Cerca queda el restaurante y Hideo me dijo de ir a comer gyoza juntos. Cuando vi la cola (de esas laaaaaaaaaargas, bajo el solete veraniego) le dije que pasaba, que ya habrían más días para las gyoza del Min Min. Así que a final nos fuimos a comer ramen :)

Pero al día siguiente, por la noche, y junto con Yuna y la abuela, fuimos a otro de los restaurante Min Min, justo el que hay frente a la estación de Utsunomiya y que mucha gente, antes de coger el tren, aprovecha para comprar allí los omiyage. Hicimos una media hora de cola. Para ello y pensando no sólo en el calor, sino en la existencia de esos mosquitos que no pican, sino que devoran, y que atacan al atardecer, el restaurante tiene un pequeño habitáculo, con sillas y aire acondicionado donde esperar tranquilamente hasta que te llaman para entrar. Nos llamaron y vimos el divertido y extenso menú del Utsunomiya Min Min.

Gyoza a la plancha (焼餃子), gyoza fritas (揚餃子) y gyoza hervidas (水餃子). Para acompañar arroz (ライス), cerveza (ビール), oolong cha (té oolong) o zumo (ジュース). Menú minúsculo, pero si funciona, ¿para qué añadir nada más? 

Pedimos un par de raciones de cada, para probarlas todas.

Gyoza fritas

Gyoza hervidas

Gyoza a la plancha

Plano general

Mi suegra y yo coincidimos en que, nuestras favoritas, eran las hervidas, seguidas de las gyoza a la plancha y acabando con las fritas. Hideo, distinto él, se quedaba con las fritas.

Pero estaban todas muy buenas y es un lugar que, para los que pasen por la ciudad (sobre todo yendo camino a Nikko), merece la pena hacer una paradita.

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Hace un año: Grandes cambios en Japón

Hace dos años: Hideo y sus primeras lentejas

Hace tres años: Muchas gracias a todos

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