Setsubun (節分)

Tal vez porque el año pasado tuvimos un inicio de año un poco malo el 3 de Febrero no celebramos el Setsubun. Se nos pasó, la verdad es que ni pensamos.

Hace unos años expliqué que era el Setsubun. Es el inicio de una de las antiguas 24 estaciones en que se dividía el año en Japón y marcaba, lo que se consideraba, un inicio de la mejora de temperatura.

Tradiciones de este día son el mamemaki (豆まき) donde al cabeza de familia, vistiendo una máscara de Oni (ogro-demonio del folklore japonés), se le arrojan granos de soja mientras se le grita Oni wa soto! Fuku wa uchi! (鬼は外!福は内!- Los demonios fuera! La fortuna dentro!), para, de esta forma, llamar la buena suerte. Dicho ritual también se celebra en algunos templos budistas y santuarios shintoistas. También se suelen comer granos de soja, tantos como años se tenga.

Algunas casas adornan las entradas con sardinas secas y ramas de acebo, también para expulsar a los demonios.

Hoy es el día en que se come el eho-maki (恵方巻き), un rollo de sushi especialmente largo. El eho-maki, que significa comer en la buena dirección, se debe comer de una pieza (no se puede partir) y mirando hacía una dirección que cambia cada año. Este año, año del Dragón, debemos comerlo mirando hacia el norte noroeste.

Eho-maki con roast beef, pepino y zanahoria.

En casa ya tengo los eho-maki hechos y los granos de soja, aunque no he adornado la entrada con sardinas secas y acebo.

Esta semana Hideo tiene más trabajo del habitual, llegando a altas horas de la noche y muy cansado. Esta mañana hemos sido la niña y yo las que hemos dejado la casa temprano, al tener hora en el pediatra, así que nos hemos despedido con un tienes el bento en la mesa, ten cuidado y nos vemos esta noche !! .

Espero que no llegue demasiado tarde para celebrar nuestro Setsubun.

Qué paséis un buen fin de semana !!

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Hace un año: Una gran ayuda en la cocina

Hace dos años: Nieve en Ebina – 海老名の雪

Hace tres años: Setsubun – 節分

Hace cuatro años: Nieve – 雪です。。。

 

Cuestión de huevos

El título de la entrada se podría interpretar de muchas maneras…jajajaja.

No voy a dar una lección magistral sobre huevos ni nada, sino a hablar de un par de cosas curiosas que me han pasado en poco tiempo con ellos (y hablo en todo momento de los huevos como alimento ;) ).

Durante el shogatsu, en casa de mi suegra, nos disponíamos a desayunar. Cuando me senté en la mesa me llevé una sorpresa al ver mi plato y es que mi huevo frito tenía dos yemas.

Claro está que no es la primera vez que me pasa pero si la primera vez que lo fotografío. Explicar que los huevos fritos que se hacen por aquí son un poco distintos a los que muchos comemos en España, fritos con mucho aceite y con “puntilla”. Aquí se suelen freir sin o casi sin aceite.  Yo ya estoy acostumbrada a ellos y me parecen ricos, incluso sin sal.

Los huevos que cocinó mi suegra ese día eran de granja de gallinas ponedoras, los que podemos comprar normalmente en cualquier supermercado, pero algunas veces tiene huevos de granja de, lo que llamo yo, gallinas felices, gallinas que están en libertad y comen grano. Ni que decir que el sabor y el color son totalmente distintos y me hacen recordar los huevos que comemos en Ferreira. Eso si, me dijo que cada huevo (unidad) le cuesta la friolera de 70 yenes. En Utsunomiya también compré alguna vez huevos de gallinas felices, que curiosamente procedían de una granja en Chiba. No eran tan caros como los de mi suegra pero déu n’hi do, como diríamos en Cataluña.

Y la semana pasada me hacía falta comprar huevos, así que los compré en mi supermercado habitual. Hay de muchos tipos y cogí unos de precio medio (aunque debo decir que me fijé más en la fecha de caducidad). Al llegar a casa y abrir el paquete me resbaló de las manos y de la decena de huevos quedaron sólo quedaron seis :( . Pero no es esa la anécdota. A día siguiente hice un bizcocho y al cascar uno de los huevos me paso algo que nunca me había ocurrido y es que el huevo estaba fecundado. El embrión de pollo llega a ser un poco más grande y hubiera hecho las delicias de algún filipino (si… ya sé que el balut es de pato y no de pollo…). Por supuesto que no lo utilicé pero si pensé que la gallina ponedora había sido algo feliz ;)

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Hace un año: Visita al onsen

Hace dos años: Chiba Zoological Park

Hace tres años: Vamos a cocinar ramen !! – Let’s cook ramen !!

Hace cuatro años: Variaciones (meme)

Shogatsu 2011-2012

Empezamos este año un poco con el pie izquierdo, al ponerse enfermo Hideo, pero ya de nuevo en Yokohama y totalmente recuperados voy a redactar lo que ha sido este shogatsu (Año Nuevo).

Llegamos a Chiba el viernes 30, con Hideo que ya empezaba a encontrarse mal. Al día siguiente se nos puso peor, con vómitos y fiebre muy alta. Esa tarde ingresó en el hospital. Mi suegra, Yuna y yo regresamos a casa, más tranquilas al estar Hideo ya en tratamiento y observación. Pero lo que fue el hospital y todo lo demás ya hablaré en otro momento, pero adelantar que bendita Seguridad Social y que tal como van las cosas no nos falte nunca en España…

La tarde-noche del 31 vimos por la televisión el Kohaku, el programa musical especial que se hace en Nochevieja. Aunque este era nuestro segundo shogatsu, era la primera vez que lo veía (el año pasado, con la muerte de mi suegro, no estábamos para Kohakus). Estuvo muy entretenido y fue divertido ver bailotear a Yuna. También comimos unos tempura soba que estaban muy ricos (en Japón es tradición comer fideos soba como última comida de año, llamándose toshikoshi soba) A la medianoche, cuenta atrás y felicitaciones, para irnos a dormir al cabo de poquito. En mi caso no encontré demasiada diferencia a la Nochevieja que pasaba en España, sin contar lo de comer las uvas, ya que ha sido una noche en la que siempre la pasaba con mis padres y no solía salir.

A la mañana siguiente, justo a las 8 de la mañana, conectamos con mis padres en España y mi suegra pudo ver como se celebra el Año Nuevo allí. Le resultó muy curioso lo de comer 12 uvas :) . Ella ya tenía preparado el osechi (comida del Año Nuevo) sobre la mesa.

Muchas familias optan por encargar a restaurantes o supermercados un osechi (que suelen ser carísimos) pero este es totalmente casero. Mi suegra lo estuvo preparando unos días antes. Es un tipo de comida que está pensada para comer en frío y para que dure unos días, y así no tener que cocinar (el shogatsu es una festividad importante y no apetece estar entre fogones). Cada alimento tiene un significado. Hay cosas más o menos ricas, pero en general está muy buena. En mi caso me encanta (me chifla !!) el datemaki y todo lo que lleva gobou (una raíz que en español se llama bardana). En cambio aunque el renkon (bulbo de loto) me gusta mucho, el del osechi está un poco avinagrado, y Nuria y el vinagre no se llevan demasiado bien. Para saber más sobre el osechi, Nora escribió un artículo hace unos años. También comimos zoni, una sopa con mochi dentro, que me gusta mucho.

Junto con mis padres brindamos por el nuevo año, ellos con cava y nosotras con kinsake, sake con virutas de oro, servido en el O-toso.

A las 14:00 (siguiendo los horarios de visita del hospital) ya estábamos visitando a Hideo, que ya hacía mejor cariña. Luego nos fuimos y de camino a casa, mientras conducía, nos sorprendió el primer terremoto del año (epicentro en Fukushima y magnitud 7). No pasó de algo anecdótico, eso si. Por la noche pude ver el Concierto de Año Nuevo desde Viena, concierto en el que lloré como una Magdalena, pero muy a gusto. Maravilloso, y me gustó pensar que estaba compartiendo ese momento con mi madre aunque fuera en el otro extremo del mundo.

Al día siguiente por la mañana fuimos a comprar las tres y fue entonces cuando recibimos la llamada de Hideo que nos decía que ya se podía ir a casa por la tarde :) . Así que lo fuimos a buscar y luego de pagar (lo que digo, bendita Seguridad Social) marchamos a casa. Hideo debía descansar unos días, así que dijimos de ir a visitar a la bisabuela sólo Yuna y yo, y allí fuimos.

La abuela de Hideo no celebró shogatsu este año al estar de luto aún por el abuelo, aunque debo decir que el año pasado, aunque nos comimos el osechi previamente preparado, tampoco lo celebramos al estar entonces de luto por el padre de Hideo. Pero aunque no había osechi, si había un montón de comida, como siempre (las abuelas suelen pensar que pasamos mucho hambre).

Finalmente volvimos a Yokohama el pasado día 5. Y viendo como empezamos el año, no demasiado bien, me he tomado la libertad de decidir que nuestro año empieza a partir de…ya !!

Una cosa divertida es que Yuna ha aprendido a decir estos días salchicha, que le gustan mucho. Está monísima :)

Hay muchas costumbres más en Año Nuevo en Japón (primera visita al templo, el adornar las casas con ramas de pino y bambú, etc…), pero que nosotros no seguimos. Eso si, es una información que podéis encontrar fácilmente en internet.

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Hace un año: Recuperando los ánimos

Hace dos años: Kamakura (4ª parte)

Hace tres años: El 25 de Abril llego a Japón !!

Hace cuatro años: Mitaka – 三鷹市

Medicamentos infantiles

Aunque a más de uno, por lo que pude comprobar en Twitter, les gustarían.

Ayer volví al pediatra con Yuna ya que volvía a estar con tos y mocos (como un par de semanas antes de la bronquitis). Llevamos un mes… buenooooo…

Han sido muchos los medicamentos que ha tenido que tomar, entre jarabes, supositorios, parches para el pecho, antibióticos, etc. Ya comenté, cuando fuera al hospital en Utsunomiya para curarme la infección de orina, que en Japón cuando te recetan un medicamento, vas a la farmacia y allí te lo preparan, dándote la dosis justa para el tratamiento. De este modo no debe sobrar y no se acumulan medicamentos innecesarios en casa. Pues esta vez ha sido lo mismo, sólo que cuando los medicamentos son para los crios y vas a la farmacia que suele estar muy cerca del kodomo clinic (clínica para niños) los envases suelen ser un poco distintos.

Hemos recogido unos cuantos, desde Anpanman, pasando por Dragon Ball, One Piece y una serie de chicas mágicas (que no tengo ni idea del nombre).

Uno de los antibióticos venía con pegatinas de Hello Kitty, que Yuna ya se dedicó a, primero, pegar en todas partes y, segundo, a quitarlas y destrozarlas :D

También observar que en las clínicas para niños, muchas veces, las enfermeras llevan divertidas batas o delantales con personajes infantiles (Kitty, Snoopy, Barrio Sesamo, etc).

Cuando comenté en Twitter que iba a tirar las botellitas con los dibujos, como cual Donettes, me salieron amigos por todas partes. Me hizo gracia el comentario de @Zopokx ( ;) ) :

Nunca imaginé que un jarabe infantil pudiera ser tan friki! xDDD Ah, claro, que es japón :P

Como ya le dije entonces no es cuestión de frikismo o no frikismo, que sea en Japón o no, sino que son medicamentos para niños y buscan que estos sean atractivos para ellos desde el principio. Los medicamentos que nos recetan a los mayores no vienen en envases tan… coloristas.

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Hace un año: Nikkō – Rinno-ji / 日光市 – 輪王寺

Hace dos años: Época de envíos…

Hace tres años: Yōkan – 羊羹

Hace cuatro años: Día Mundial de la lucha contra el SIDA – World AIDS Day

El libro de los pedos – おならの本

La semana pasada, como expliqué, estuvimos un poco pachuchas. Empezó Yuna con un resfriado con algo de fiebre. Fuimos al pediatra que tenemos cerca de casa, que nos recetó un jarabe, a darle a Yuna durante 5 días. Después de esos cinco días, y estando ya en Chiba a la espera de Hideo, Yuna continuaba con muchos mocos, así que mi suegra me dijo de llevarla a un pediatra que tiene una consulta cerca de su casa.

Me gustó mucho el doctor que nos atendió y es que el pediatra que tenemos cerca de casa, en Yokohama, parece que se haya tragado un palo de escoba. Es soso, no sonríe, practicamente no habla, su consulta es muy seria, ni que decir de la sala de espera,… Será casualidad o no, pero Yuna nunca había llorado antes en el pediatra hasta que llegamos a Yokohama. Así que una de las conversaciones de estos días ha sido el mirar un nuevo doctor.

Pero no es a eso a lo que iba !! La sala de espera del pediatra de Chiba era bastante grande, con una zona de juegos para los crios y muchos libros. Muchos !! Yuna estuvo mirando unos cuantos, con su particular estilo de saltarse páginas y pegar grititos cada vez que algo le sorprende (muy a menudo :) ). Fue entonces cuando cogió uno de los libros y me lo pasó. El libro se titulaba…

Pedos ( おなら- onara).

La cosa prometía. No era más que un libro, muy curioso, donde explicaban a los niños que son los pedos.

Un pedo de elefante. Puede ser terrible !!

Las personas también nos tiramos pedos y si lo hacemos en la bañera… jacuzzi con muchas burbujitas.

Aquí se explica como se originan los pedos.

Risas aparte el libro no estaba mal. Era divertido, igual de divertido cuando Yuna se ha tirado un pedete y nos hemos reido y aplaudido. Así aprenden que es algo natural, una cosa más que nuestro cuerpo hace (lo de intentar disimularlo y la educación ya vendrá más tarde).

Estoy por buscarlo en las librerías…  :D

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Hace un año: Jizō, el protector de los niños

Hace dos años: Kamakura (1ª parte)

Hace tres años: Ya estoy de vuelta ! – ただいま!!

Hace cuatro años: Los padres de Hideo – お父さんとお母さん

La cortina

Una visita a la clínica ginecológica no es algo que se suela leer en un blog sobre Japón. Muchos de los blogueros que conozco por estas tierras son hombres y claro, a ellos no les suele tocar ir, o son viajeros/as ocasionales, o a veces suele ser un tema a obviar, por el motivo que sea.

He visitado la clínica ginecológica en diversas ocasiones, tanto cuando vivíamos en Ebina, como en Utsunomiya, como aquí, en Yokohama, y por diversos motivos, todos diferentes (control del embarazo, algun problemilla o una simple revisión). No es que haya muchas diferencias en como te visitan en España o en Japón. Entras en el despacho del doctor/a, te pregunta el motivo de la visita (aunque antes ya lo has informado en ventanilla), etc. Luego pasas a la sala continua donde esta el potro (la camilla de la consulta ginecológica). En España los potros que me he encontrado han sido siempre manuales, por decirlo de algun modo. En Japón han sido siempre eléctricos. Tú te sientas en lo que parece un sillón normal que luego el doctor acciona, haciendo que te quedes tumbada y con las piernas abiertas. Pero no es eso lo que me ha podido llamar más la atención, no… Lo que realmente me llamó la atención, sobre todo la primera vez, fue….

… la cortina…

Si, una cortina que separa el potro de la zona donde esta el doctor. Una cortina que te impide ver como el doctor maneja y te maneja, ya que el torso queda en un lado y de cintura para abajo, en el otro. Me quede bastante flipada.

El motivo de esa primera consulta era confirmar mi embarazo. Hideo entró conmigo. La doctora, a la cual ya no podiamos ver, nos dijo que si, que estaba embarazada y nos preguntó si queríamos ver el monitor del ecógrafo. Mujer, pues si. Apartó la cortina un poco y pudimos ver ese pequeño punto diminuto y parpadeante que ahora es nuestra niña.

Al salir le pregunté a Hideo por la cortina y me contestó que seguramente algunas señoras son muy vergonzosas y les da cosa el ver la cara del ginecólogo/a mientras te visita.

Varias visitas a la clínica en Ebina (hasta que no regresé a España a acabar de pasar el embarazo) y una visita en un hospital de Utsunomiya, y la cortina seguia allí presente, pero ya me la miraba sin extrañeza.

Así que con eso podría decir que en Japón los ginecólogos tienen la omnipresente cortina en sus consultas y, de hecho, había pensado muchas veces en escribir esta entrada. Pero fue hablando hace unas semanas con una amiga (española y residente en Japón desde hace varios años) cuando preguntando por mi ultima visita al ginecólogo y como me había ido, me dice: Nuria, y no te extrañó la cortinita? Risas y le expliqué que la primera vez si, y mucho, pero que le iba a romper todos los tópicos porque el doctor que me lleva en Yokohama…

…no tiene cortina !!!

 Asi que de nuevo puedo repetir que no podemos decir nunca el 100%.

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Hace un año: Nikkō / Cascada Kegon– 日光 / 華厳滝

Hace dos años: Nadando voy !!

Hace tres años: Inundaciones – Flood

Hace cuatro años: おかあさんといっしょ

Cuando la napolitana no es napolitana y los churros no son churros

Qué largo me ha quedado el título de la entrada hoy…

Cierto es que cuando pedimos comida de cierto país en otro país, esta puede sufrir variaciones. Veo diferencias en la comida japonesa que he podido degustar en Barcelona o Madrid (ya ni pienso en Holanda) lo mismo que veo diferencias cuando pido comida española aquí en Japón. Y me imagino que la comida libanesa que probé hace años en España no sería la misma que hubiera podida degustar en el Libano, o la comida china (esta si que sufre variedades)…, y así podríamos estarnos todo el día. Lo que pasa muchas veces es que se suele adaptar la comida al paladar del país.

Y aquí es donde empiezan dos divertidas anécdotas con mi suegra :)

Fue al volver de España cuando, estando unos días Yuna y yo con la abuela (antes que Hideo nos viniera a buscar) esta me dijo de hacer para el almuerzo unos espagueti a la napolitana. Le dije que perfecto, que seguro que Yuna se los comía muy bien.

No sé vosotros pero cuando me dijo a la napolitana me imaginé la salsa napolitana que he conocido toda mi vida: una salsa muy sencilla de tomate con verduras. He buscado por internet para confirmar  que mi conocimiento en dicha salsa era correcto ;)

Bien, mi suegra empezó a cocinar los susodichos espagueti, mientras yo la observaba. Corta cebolla… la sofríe un poco… añade algo de sake… Aquí vi la primera variación aunque sabiendo que el sake se utiliza en esta tierra en la cocina como nosotros usamos vino blanco. Continuamos. Va a la nevera y saca… salchichas de frankfurt !!! Las corta en lonchitas finas y las añade a la cebolla. Veo que vuelve a la nevera y saca… ketchup !!!, el cual añade a la sartén, junto los anteriores ingredientes.

Aquí ya no me pude aguantar y le dije que, sin dudar que podían estar buenos, esos espagueti no eran muy a la napolitana. Me miró extrañada y le expliqué que la salsa napolitana está hecha con tomate y verduras, pero no con salchichas de frankfurt y ketchup, que si nos fijamos, muy italianos no son. Me dijo que siempre se había hecho así, y con risas le repliqué que tal vez siempre se había hecho así en Japón.

Pero debo reconocer que aunque eran unos espagueti a la napolitana a la japonesa (o la manera de la abuela, como los hemos nombrado entre nosotros) estaban realmente buenos y que Yuna se lo comió todo. Ahora los hago yo, de vez en cuando, así ;)

Y la segunda vez que tuve que corregir a mi suegra en cuanto a un alimento (me va añadir a la lista negra, si…) fue hace unos días, cuando le enseñé las fotos que hice en la recepción de la Embajada y vio esta en concreto.

Me dice: “Uy, churros… Mister Donuts“. No, abuela, no, que estos eran churros de verdad y no lo que venden en Mister Donuts bajo el nombre de churros, que también debo decir que malos no son (ni mucho menos) pero que de churros poco tienen, pasando a ser la masa de los donuts en forma alargada.

“Hmmm… ah, si? Pues el verano que viene quiero probar los auténticos churros en España”.

Dalo por hecho !!! ;)

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Hace un año: No somos supersticiosos !!

Hace dos años: Ya en Galicia

Hace tres años: Meme: de seis en seis

Hace cuatro años: Ya en España – In Spain

Comiendo con tu mascota… en la misma mesa

Llegamos a Chiba el día 1 de Mayo dispuestos a pasar la Golden Week con la familia y a visitar algunos lugares, como ya relaté. Y como también conté el zoo de Ueno, que teníamos pensado visitar el 2 de Mayo (lunes), quedó descartadísimo al ver las largas colas. Así que el ese lunes decidimos tomarlo de descanso e ir en plan relax a pasear a un centro comercial. Cerca de la localidad donde vive mi suegra hay un mall enorme que anuncian bastante por la televisión: el LaLaPort, en Funabashi.  En Utsunomiya, curiosamente, tenemos uno de sus hermanos pequeños, el LaLasquare, cerca de la estación.

En fin, que fuimos hasta la localidad de Funabashi a ver el susodicho centro comercial.

Muy grande, muchas tiendas, muchos restaurantes. Si, enorme. Estuvimos dando vueltas mirando tiendas y almorzamos un oyakodon . Luego a Hideo le apetecía ir a ver peces en la tienda de animales que hay en la 5ª planta, así que allí fuimos.

Fue gracioso ver la reacción de Yuna al ver los perros en el escaparate. Pegaba unos gritos !! Estaba super feliz !! Y yo pensaba, “pobres de mis tres gatos y la perrita de mis padres en cuando lleguemos el mes que viene a España...”. Ya se pueden poner las pilas que Yuna llega con mucha energía.

Luego entramos en el recinto donde hay una tienda enorme de accesorios, peluquería, adiestramiento, etc, etc. Peeeeero, ¿qué me llamó la atención? Pues un lugar llamado Salon de Wan Wan, que no es otra cosa que un café-restaurante, con la particularidad de que tienen menú para personas y menú para mascotas. Ya vi en otras tiendas pasteles especiales para mascotas pero aquí, en Salon de Wan Wan, iban un poco más allá, y es que la mascota se sienta contigo en la mesa. Si, como si de un bebé se tratara, tienen una especie de tronas donde se coloca el animal (obviamente no puede ser de tamaño muy grande) con su platito y come contigo.

Imagen extraida de la página web de LaLaPort TOKYO-BAY

A cuadros me quedé. Y ahora expreso mi opinión personal sobre el asunto. El que haga cada uno en su casa me da igual, del mismo modo que me da igual los que comparten su plato con la mascota en este café-restaurante, ya que está hecho para ello. Pero todo y que profesionalmente me he dedicado al mundo de la veterinaria (como enfermera, ya sabéis), que me gustan mucho los animales y que he tenido mascotas, lo de compartir mesa como que no, por mucho que se los considere uno más de la familia.

Curioso ver como amo y mascota devoraban a la vez sendos manjares…

Qué paséis un buen fin de semana !!!

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Hace un año: Primer aniversario de boda

Hace dos años: Shibuya

Hace tres años: Ya de vuelta – ただいま

Hace cuatro años: Bilingüismo

Parking en ascensor… la gran duda.

Como mañana Yuna y yo tendremos un día muy ocupado (aunque, espero, muy divertido) escribo hoy la última entrada de la semana. Vamos a ello.

En las grandes ciudades suele haber, muchas veces, un problema de espacio. No es nada nuevo. Así que el ser humano se las ingenia para aprovechar al máximo los pocos metros cuadrados que tiene. Ejemplos de ello pueden ser los rascacielos o edificios de apartamentos de apenas 15m2.

En fin, con los coches pasa lo mismo. Poco espacio para muchos vehiculos que deben ser aparcados. Fue en estas tierras donde vi, por primera vez, un sistema de aparcamiento con ascensor. Consiste en una zona de parking con elevador, aparcas el coche y este se eleva, permitiendo aparcar otro utilitario en el espacio que queda debajo. Pero para muestra siempre es mejor una foto.

Viendo dicho sistema siempre me había planteado una duda pero no fue hasta hace unos días, paseando con Hideo y Yuna que, mirando este mismo parking de la foto, le pregunté a Hideo.

“Digamos que soy la propietaria del Toyota negro. Llego, pongo el coche en el elevador, se eleva y me voy. Más tarde llega el coche azul (no reconozco marca) y aparca justo debajo mío. Tiempo después, yo vuelvo y quiero coger mi coche pero tengo el coche azul debajo. ¿Cómo lo hago?”

A lo mejor me estoy planteando la cosa más tonta del mundo, no sé, pero Hideo se quedó de cuadros y se puso a reir, ya que ni él tenía ni idea.

A lo mejor hay alguien que si lo sepa, así que no dude en responder esta gran duda… ¿existencial?

Qué paséis un buen fin de semana !!

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Hace un año: El regreso de la ciclogénesis

Hace dos años: Calçotada 2009

Hace tres años: Fotos de Shibuya – 渋谷区の写真

Yuna y Rody – ゆなちゃんとロディ

Muchos os preguntaréis que quien narices es Rody. Lo mismo me pasó a mi, que no tenía ni idea de que o quien era, hasta que aterricé en Japón. Rody es uno de los muy numerosos personajes o mascotas populares, un simpático caballo (o pony) que puedes encontrar en infinidad de colores. Lo bueno es que dicho caballito es un personaje de origen italiano, lo cual extrañó mucho a Hideo que yo no lo conociera.

De dicho personaje podemos encontrar infinidad de cosas y juguetes, aunque sin llegar a los extremos de Kitty (a la gatita del lazo no la gana nadie). A Yuna le compramos un orinal cuyo agarrador es la cabeza de Rody. Como hiciera mi madre conmigo quería irla acostumbrando poco a poco a hacer el pipí y demás en el orinal (mi madre consiguió su objetivo cuando yo tuve un año, que dejé de usar pañales) pero como cada niño es un mundo a Yuna el Rody orinal le gusta mucho para jugar pero no para su uso principal. Es subirla sin pañales y armar un gran escándalo.

En fin, que viendo que a ella lo que le gusta es subir a Rody y que mamá le cante el Arri, arri, tatanet (cancioncilla catalana que se canta a los crios subidos a las rodillas simulando ir a caballo), nos decidimos a comprar un Rody hinchable. Los habíamos visto muchas veces en las tiendas y nos hacían mucha gracia y pensamos que a Yuna también le haría…

Lo compramos por internet, en Yahoo auction, mucho más barato que en las tiendas y encima en color lavanda, que resulta ser una edición limitada. Muy bonito, muy gracioso… Llegó ayer y ¿cuál fue el resultado? Que a la niña le da miedo y nos llora. Aisss…. crios.

De momento sólo he conseguido que le acaricie la cabeza…

Ya se irán haciendo amigos. Todo es un empezar.

Por cierto, no os perdáis donde Rody tiene la válvula para hincharlo…

Al no tener hinchador lo hizo una servidora a pulmón… Muy desagradable ;)

Qué paséis un buen fin de semana !!!

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Hace un año: Calçotada 2010

Hace dos años: Furikake – ふりかけ

Hace tres años: Mama! (Confusiones parte 2)

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