Cupmen

El martes recibí el mail de una buena amiga que me decía que me había enviado una deliciosas peras nashi, así que estuviera atenta al correo por la mañana del miércoles. También me decía que me enviaba un pequeño detalle que seguro me iba a gustar.

Intrigadísima me dejó…

Por la mañana esperé el correo mientras hacía la rutina de la casa. La anécdota es que en mi espera llamaron a la puerta y pensando que era el cartero fui a abrir. Y no, no era el cartero… Eran los Testigos de Jehova, que hasta Japón llegaron. Curioso que en Galicia nunca tuviera su visita pero en Japón ya me hayan visitado dos veces.

Al final el cartero, o más bien la cartera, llegó y me entregó el paquete. Fui a abrirlo junto a Yuna, que jugaba en su alfombra de juegos. Dentro estaban las peras (hmmm…que buenas) y la sorpresa, que era…

Un Cupmen !!!

Algunos los conoceréis de haberlos visto en el blog de Ikusuki, pero para quien no sepa que son explicar que los cupmen son unos artilugios de diseño que sirven para sujetar la tapa de los Cup Noodles durante esos 3 minutos de espera.

Por supuesto que no esperé a probarlo !!

Calentar agua, rellenar el Cup Noodles (en este caso, un Seafood light) y esperar 3 minutos, mientras el cupmen hace su función de sujetar la tapa.

Lo guapo viene cuando ves que éste, por efecto del calor, va cambiando de color. Venga, cupmen !! Tú puedes !!

Tres minutos de espera y a comer. No, señor cupmen, el instant ramen es para mi.

Buen fin de semana a todos !!

—————–

Hace un año: Pudiera funcionar…

Hace dos años: Madre e hija – Mother and daughter

Hace tres años: Muchas gracias a todos

Información y ayudas para futuros padres

Al igual que pasa en España, donde el gobierno da por nacimiento de un bebé un pago a los padres de 2500€ (aunque a partir del 2011 ésto desaparece… por poco no lo cobramos), el gobierno japonés también lo da a los futuros papás, pero con una diferencia: mientras en España es necesario que el bebé nazca dentro del territorio español y una residencia en España mayor de dos años, en Japón no es necesario que el bebé nazca en el archipiélago, sino que simplemente si uno de los progenitores es japonés, también se cobra esta ayuda ( siendo un poco menor que si el bebé nace dentro de Japón).

Sabiendo ésto Hideo y yo nos fuimos un día hasta el ayuntamiento de Ebina para pedir información. Nos atendió una funcionaria muy amable que, después de ver el informe médico donde certificaba mi embarazo, nos dio la enhorabuena y fue a buscar todo tipo de información para entregarnos.

Muchos documentos informativos, además del llavero de maternidad, muestras de pañales y la libreta de maternidad (母子健康手帳- Boshi kenkou techou , del que Nora ya nos habló hace algún tiempo), en la cual el doctor iría apuntando todo el proceso del embarazo y, posteriormente, el crecimiento de Yuna y sus vacunas. Lógicamente todo está en japonés pero la señora funcionaria nos indicó donde ir a recoger otra libreta de maternidad en inglés, para que yo pudiera entender el contenido.

Otra cosa que nos dieron fue un talonario de cheques con descuentos para visitas médicas del embarazo. Eran un total de 14 cheques con un valor entre 8000 y 4000 yen. Como ya expliqué en Japón no hay una Seguridad Social como en España, así que este tipo de descuentos van muy, pero que muy bien. Como a los cuatro meses de gestación estaba volviendo a España, quedaron unos cuantos sin utilizar.

La libreta de maternidad que nos dieron finalmente no será utilizada porque al trasladarnos hasta Utsunomiya (dentro de dos semanas) el ayuntamiento de esta localidad nos dará otra distinta.

“La balada de Narayama” en Galicia

No sé si habéis visto una película japonesa llamada La balada de Narayama (Imamura Shohei, 1983). Si no lo habéis hecho, os la recomiendo fervientemente. La he visto en dos ocasiones, hace ya bastantes años. En ella se narra la vida de un poblado campesino (de la zona de Nagano) hace un par de siglos, y la costumbre de dicha población en cuanto al geronticidio, es decir, el sacrificar a los ancianos, llevándolos a la cima del Narayama a morir. Todo ello lo vemos a través de la historia de una de esas familias y de la abuela, que llegando ya a una edad es ella misma la que pide ser trasladada por su hijo a morir en el Narayama.

Un duro tema, sin lugar a dudas, pero siempre pensando que más duras eran las vidas de esas personas que ante la hambruna debían recurrir a esas determinaciones. Es algo que se ha dado en muchas sociedades y culturas, tristemente. En este caso, con un geronticidio (se supone que los ancianos ya no pueden ayudar en las tareas de campo y son una boca a alimentar, por lo tanto una carga). Otras veces puede ser con infanticidios (ante hambrunas y un exceso de población, se solían sacrificar niños, siendo normalmente las niñas quienes morían (por el simple hecho de ser las niñas las que tendrán futuros bebés, provocando otra vez un exceso de población; matemática pura)).

Ante ésto algunos pueden decir que qué crueldad y que malos que eran… O poder incluso afirmar lo retorcida que puede ser una cultura o país debido a este tipo de actos pasados, para acabar diciendo que éstas cosas en su país (sea España u otro) no pasaban . ¿Y si os digo ahora que ésto no es correcto?

Hace unos tres meses vinieron a cenar a casa de mis padres una pareja de amigos; él, Isaac Ferreira, escritor y poeta gallego. Cenamos tranquilos, conversando mucho, explicando muchas cosas y, lógicamente, preguntándome muchas cosas también. Fue entonces cuando Isaac me comentó sobre la película La balada de Narayama y que estaba investigando sobre el mismo tipo de geronticidios en el folclore galego-portugués. “¿Qué me estás contando…? Ésto es muy interesante !!!”, le dije. Hablamos más sobre el tema y me prometió enviarme información, que recibí un par de días antes de ingresar en el hospital.

En dicho informe relata, en primer lugar, la tradición de Picoto do Pai, en Portugal (en una zona colindante con Galicia), que dice que en tiempos antiguos, cuando los mayores pasaban de cierta edad, los hijos los subían al carro y los llevaban a un monte desierto, dejándolos con una manta y un pedazo de pan. Cuentan que uno de los ancianos que fue llevado por su hijo le aconsejó que se llevase la mitad de la manta, para cuando a él le llegara el turno. El hijo le preguntó si también debería acabar sus días en el monte. “Claro que si – dijo el anciano – aquí traje a mi padre, hoy me traes tú a mi, y el día de mañana será tu hijo quien te traiga”.

En segundo lugar cuenta el caso de Chan dos Marcos (Pontevedra), donde se encuentra una serie de círculos líticos, círculos de piedras hincadas en la tierra. Muchas son las interpretaciones a dichos círculos, siendo una de ellas el lugar donde se abandonaban los mouros (seres mitológicos del folclore gallego, asturiano y leonés) en estado de agonía. Según los estudios realizados esta interpretación guarda estrecha relación con un tema muy socorrido de la tradición oral gallega referente al abandono de ancianos en el monte.

“Cando vivían os mouros en Gallallóns, fai moitos anos, e alguén deles non tiña cura e se puña a morrer, lavábano ó Chan dos Marcos e poñíano no medio (do círculo), pra que os animales do monte e as rapiñas o comeran. Logo collían o que quedaba, e enterrábano. Non se podía enterrar a ninguén namentras non fora comesto polos animales eiquí” Aparicio Casado, Buenaventura, op.cit., 2004, pag.53

Por último cuenta la similitud o coincidencia de que la tradición contada en La balada de Narayama también esté presente en varias aldeas de Raia Seca (zona fronteriza de Galicia y Portugal), especialmente en la Fraga (perteneciente al concello de Lobeira (Ourense) y Azureira, en el concello de Padrenda (Ourense)).

A partir de este punto que cada cual saque sus conclusiones, aunque cuando se trata de tradición oral, leyendas o Historia es mejor que, antes de criticar y llenarnos la boca, pensemos en la situación o circunstancias en que vivían esas personas, en esos momentos, para luego reflexionar y pensar lo afortunados que somos y que cosas así no tengan que pasar más.

Qué acabéis de pasar una buena semana !!!

Melanocitosis dérmica congénita

Melanocitosis dérmica congénita, también conocida como mancha mongólica (no os creáis que me lo sabía, que me lo chivó la señora Wikipedia). Esta entrada surge ante una pregunta que me formuló Lady_Socióloga:

“Mi profesora de japonés nos contó que el 100% de los niños japoneses nacen con el culo azul, mientras que eso sólo sucede en el 50% o así de los niños occidentales… Por supuesto es algo que se quita al poco tiempo, pero no deja de ser curioso.”

Primero de todo decir que la profesora de japonés se columpió un poco (o bastante) con las estadísticas. Decir el 100% es lo mismo que decir todos y eso es incorrecto. Se calcula que sobre un 90% de los bebés de raza mongoloide nacen con la llamada mancha mongólica (también se suele dar en bebés de otras etnias). En contra, se calcula que sólo el 5% de bebés de raza caucásica nacen con esta curiosidad dérmica. En la Wikipedia ponen unas estadísticas parecidas (aunque algo distintas), pero yo me centro en las que leí hace unos años.

¿Y qué es la mancha mongólica? Pues simplemente es una hiperpigmentación de la dermis localizada normalmente en la zona lumbo-sacra (entre el trasero y la parte baja de la espalda), de un color azulado y que está presente desde el momento del nacimiento. No es ninguna anomalía ni patología de la piel, no causa sintomatología y suele desaparecer con el paso de los años.

¿Y Yuna tiene dicha hiperpigmentación? Pues no, no la tiene, como no la tuvo su padre (Hideo pertenece a ese 10% que nacen sin mancha) ni yo.

Muchas gracias y que acabéis de pasar bien la semana !!!

おなかに赤ちゃんがいます

Onaka ni aka-chan ga  imasu

O lo que es lo mismo, “llevo un bebé en mi vientre”.

Este llavero, que ya nos mostró Nora hace casi un año en su blog, ha estado colgado de mi bolso durante los últimos meses, tanto en Japón como en España (aquí más por adorno que no por otra cosa). De hecho tengo dos: uno que nos dieron en la estación de tren de Ebina y otro (el de la foto) que nos dieron en el ayuntamiento. La finalidad de dicho llavero es que, al verlo colgando del bolso, la gente ceda su asiento a la embarazada. Y la pregunta que surge es… ¿y realmente tiene efecto? Mi respuesta es que tiene el mismo efecto que en España, al entrar en un transporte público con barriguiña ocupada: a veces si, a veces no.

Recuerdo especialmente dos casos, opuestos ellos. El primero cuando, yendo a Chiba, entramos en el vagón del primero de nuestros trenes y Hideo y yo nos dirigimos a la zona de asientos reservados, los cuales estaban ocupados, por lo que no nos queda otra cosa que quedarnos de pie. En frente tenía a una señora mayor que, al ver el llavero, se levantó inmediatamente y me cedió el lugar. Agradecí el gesto con un sumimasen y me senté, que bien me iba debido a los mareos del tsuwari.

Otro caso, esta vez volviendo de Chiba en dirección a Kanagawa, fue cuando en los asientos reservados, que estaban también ocupados, teníamos delante nuestro a un señor que estaba ocupando dos lugares… El susodicho señor no sólo tenía el trasero bien acomodado sino que tenía la desfachatez de mirar mi llavero y, a continuación, mirarme a mi y la barriga (estaba casi de cuatro meses y todavía no abultaba). Hideo iba maldiciendo:

- Será maleducado…

- Tú no te preocupes !! Dame tiempo…

- ¿Estás mareada?

- Si, por eso dame tiempo a que me maree más y, a lo mejor, le vomito encima.

El señor tuvo suerte ya que bajó dos paradas más tarde, pudiendo sentarme en uno de los asientos.

Así que mi conclusión es que la iniciativa es buena, aunque tanto en un lugar como en otro podemos encontrarnos con indivíduos a los que les da igual. Qué lástima…

En una cafetería de Shibuya

A principios del mes de Julio fuimos invitados a celebrar el cumpleaños de David (Flapy). Allí conocimos a un buen número de bloggers y fuimos a comer yakiniku en un restaurante. La anécdota de la noche fue que al terminar la cena e ir a pagar, un cliente (que estaba bastante bebido) insistió en invitarnos a todos. Estuvimos batallando con él durante mucho rato, que si si, que si no, y finalmente se salió con la suya, por lo que nos “ahorramos” 3000 yen por cabeza.

Luego se hizo bastante tarde y el grupo se separó; unos se quedaron para seguir la noche en Shibuya y Hideo y yo decidimos irnos a casa y emprendimos el camino junto con Irukina y David, ya que teníamos que coger el mismo tren en la misma dirección. Pero antes de ir a la estación hicimos una paradita en una cafetería la mar de coquetona ;)

Hideo y yo pedimos unos cafés con leche (café au lait -カフェ・オ・レ) que estuvieron servidos de esa manera tan bonita que sólo había visto en algunos blogs. Aquí el de Hideo, con unos corazones.

Y éste era el mío, con un trébol de cuatro hojas. Daba pena empezarlo !!

Para acompañar nos trajeron una bandeja con diferentes dulces para que pudiéramos elegir uno. Yo me decanté por la tarta con frutas. Muy buena además de bonita.

Fue una agradable charla, hablando sobre todo de nuestra vida en Japón, y curiosa porque en la misma mesa se hablaba español, catalán (David es catalán como yo), japonés e inglés. Cuatro personas, cuatro idiomas y total armonía :)

L’auca de la Calçotada

Como cada año en Ferreira celebraremos, este fin de semana, la calçotada, fiesta catalana donde degustaremos los calçots.

Este año, adelantando un poco este gran acontecimiento, he querido mostraros esta bonita auca que nos mandó mi tío, donde se habla del origen del calçot y la calçotada. ¿Y qué es un auca? Pues es un tipo de historia dividida en viñetas y con un pequeño poemilla (rodolí en catalán) muy típico de las zonas catalanoparlantes. Aún recuerdo como cada año, para el día de Sant Jordi, en el colegio teníamos que hacer un auca hablando de la leyenda del santo patrón de Cataluña, y como disfrutaba con ello !!

El auca está escrita en catalán, pero no os preocupéis, que la traduje para el entendimiento de todos. Espero que os guste :)

Un campesino muy solitario/a finales del mil ochocientos

forjó un gran “invento”/el calçot, rey culinario.

Y es que esta dulce cebolla/tierna, blanca, de gusto suave,

ha generado tal alboroto/que numerosa gente reune.

Cien años después continúa/ deleitando a pequeños y mayores.

Expertos, noveles y profanos/delante de los calçots hacen cola.

Se cuecen en una parrilla/a fuego vivo, bien ennegrecidos,

y se comen con los dedos/con una salsa suculenta.

La calçotada se completa/con carnes, postres y buen vino.

Es un momento para gozar/en familia o grupito.

Temporada de calçots/ entre noviembre y abril

se levantan hogueras a miles/ y todo se llena del aroma.

Un cultivo interesante:/ del cebollino sale la cebolla

que se medio coloca en tierra/ y cuando crece se va calzando.

Todo el Camp de Tarragona/y también el Baix Penedés

son una zona de peso/de la industria productora.

De enero, el último domingo/gran fiesta con demostraciones,

concursos, degustaciones/de calçots, todos comen.

Desde hace diez años anda/la IGP, con buen pie:

el calçot ya es europeo/y ya hay una normativa.

La etiqueta certifica/calidad de producción:

calçots con Indicación,/tal y como su nombre indica.

Y todo el mundo, pese a quien le pese,/lanza un grito bien acertado:

“Por cuestión de calidad,/el calçot quiero de etiqueta.”

Anteriores calçotadas celebradas en Ferreira:

“Calçotada 2008″

“Calçotada 2009″

Y para ver el calçot “a la japonesa”, visitad el blog de Nora. Ya tengo ganas de probar las cebolletas shimonita…

U.F.O. Catcher

Repasando fotos de mi llegada a Japón el pasado mes de Abril he encontrado algunas fotos que hice en una sala de juegos donde habían muchas máquinas de UFO Catcher o claw machine. Estas máquinas, que habréis visto en otros blogs muchas veces, consisten en un gancho o grúa que se acciona con dos botones o palancas e intentas coger una serie de premios. Los precios varían dependiendo del tipo de premio, pero suelen valer entre 100 y 200 yen la partida.

Ya hace tres años, en mi primer viaje a Japón, desistí de jugar a estas máquinas. No es imposible obtener un premio pero si altamente difícil. Requiere técnica, digamos, y por mi experiencia os puedo decir que la mayoría de las veces sale más barato el ir a comprar el premio a una tienda que insistir e insistir en obtenerlo en la UFO Catcher (a no ser que seas un experto con la grúa, claro).

Ahí van las fotos que hice antes de que un empleado de la sala me advirtiera, muy amablemente, que estaba prohibido. Todo y con eso, me dio tiempo a hacer bastantes.

Cuando vi el premio de esta máquina pensé inmediatamente en Quicoto, y es que recordaba a Haruhi-chan de cuando nos vinieron a visitar a Ferreira hace un año.

No conocía a Rilakkuma hasta que pisé Japón por primera vez. Los cojines-dado eran monísimos…

Más Rilakkuma. De hecho me encandilé del Rilakkuma pequeño con gorro de fresa. Creéis que intenté cazar uno? Pues no, ya que, como os dije, se me dan muy mal estas máquinas, pero días más tarde compramos dicho peluche en una tienda :)

Maquetas de Dragon Ball.

Y para los golosos también hay premios dulces !!!

Qué paséis un buen fin de semana !!!!

Volver – 帰る

Aunque la entrada es una continuación de nuestra visita a la ciudad de Kamakura, más que visita es una curiosidad lo que voy a explicar hoy.

Volvimos a coger el tren, el Enoden, para ir hasta la estación de Kamakura (a los que penséis en visitar la ciudad os aconsejo comprar el ticket que permite utilizar dicho tren durante una jornada entera, que sale muy bien de precio).

La estación de Kamakura es el final de dicha línea de tren y, al llegar y bajar, vi algo que me llamó la atención.

“Qué mona la ranita”, pensé y le pregunté a Hideo porque la rana estaba colocada justo donde para el tren al finalizar su recorrido. Y me explicó: rana en japonés se dice kaeru (蛙), pero para la expresión volver al lugar de origen también decimos kaeru (escrito 帰る), por lo que colocar una ranita justo en el lugar donde el tren inicia su retorno es un buen augurio.

Así que ya sabéis: para un feliz regreso, una ranita… kero-kero (ケロケロ)

¿Cómo se come ésto?

Me hace mucha gracia aquellos que viajan de aquí para allá y dicen de las cosas extrañas o raras que ven en otros lugares.  No soy una gran viajera (todo y que Minube me ha dado una gran oportunidad como evangelizadora. Desde aquí, muchísimas gracias) aunque algo me he movido por el mundo, pudiendo visitar, por el momento, países de tres continentes.

Y dada mi poca experiencia pienso que para ver extrañezas no hace falta moverse mucho. Y aquí es donde entra la foto que os enseño hoy, foto que hice hoy mismo mientras estaba en la localidad lucense de Burela. De hecho quien se percató fue mi padre y fue enseñarlo y echarnos unas risas. Fijaros bien ;)

No notáis nada extraño? Un ático… vistas al mar (éso no lo veis pero os digo yo que así es)…una terracita o balconada muy grande… pero…???? Todo son ventanas !!! No hay una puñetera puerta para salir a la terraza !!! El salir a tomar el aire fuera, depende de la edad de los inquilinos, debe ser toda una aventura. Eso si, que la parabólica y el Papa Noël trepador que no falten.

Un bravo por el arquitecto !!

Previous Older Entries Next Newer Entries

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 894 seguidores