Kyoto – 京都 (3rd day) Segunda parte
02 nov 2007 7 comentarios
in geisha, Japón, Kyoto, maiko, personal, viaje
Sabía que muchas geishas y maikos (aprendices de geisha) no iba a ver, ya que era cerca del mediodía y ellas suelen salir a última hora de la tarde para dirigirse a sus lugares de trabajo, pero el hecho de pasear por las calles de Gion ya era suficiente para m
i.
El autobús nos dejó en Shijo Dori y a los dos minutos tuvimos la suerte de cruzarnos con la primera maiko. Las maiko, durante el día, no suelen llevar los míticos maquillajes y los alegres kimonos, pero se las distingue fácilmente por el peinado. Actualmente, las geishas no suelen llevar esos peinados tan complicados. A la maiko sólo llegué a fotografiarla de espaldas.
Nos adentramos por Hanami Koji, donde se pueden ver muchas okiya, las casas donde viven las geishas. En esta zona suelen ser casas tradicionales, donde podemos leer en tablillas de madera los nombres de las geishas que viven en la casa. Pero actualmente muchas geishas (de las pocas que ya quedan) viven en cómodos apartamentos.
Nos cruzamos con diversas damas que vestían kimonos, pero a esas horas es difícil
distinguir si realmente son geishas o no. Pero en una de las callejuelas pude ver como se abría la puerta de una de las okiya y salía una maiko. Llegué a tiempo para una fotografía. Era una maiko muy bonita y de noche, con su maquillaje e indumentaria, debía estar preciosa.
Llegó la hora de comer y fuimos a un restaurante, el cual estaba bastante escondido. Era un restaurante donde suelen ir bastantes actores de kabuki. La pared estaba llena de fotos de ellos, en sus actuaciones y en el restaurante. La comida estaba muy rica aunque acabé con mis piernas muertas, ya que comimos todo el rato en posición seiza, arrodillados en el suelo.
Salimos a visitar el Castillo de Nijo. Llegamos a las 16:00pm y las hora de cerrar eran…las 16:00pm. Bravo! Nos quedamos sin visita. Entonces Hideo dijo de ir hasta el National Hotel de Kyoto (que estaba en frente) para esperar a las maiko, ya que atienden a los clientes en un jardín que hay en el interior. Hasta allí fuimos y esperamos largo rato. Yo veía como Hideo se quedaba dormido en los sillones, así que decidimos olvidar a las maiko por esta vez.
Era casi la hora de cenar y nos fuimos hasta Pontocho, el otro barrio de geishas, que se encuentra en las otra orilla del río Kamo. Decidimos comer okonomiyaki y Hideo se propuso enseñarme como hacerlo. Os muestro las fotografías porque son dignas de ver…jajaja. Suele pasar cuando pretendes enseñar algo a alguien que, ese día, te sale todo al revés. El okonomiyaki de la derecha es el mío y el de la izquierda…es el de Hideo. Le quedo hecho un churro, el pobre.
Acabada la cena (y las risas), nos fuimos al hotel. Nuestra estancia en Kyoto estaba finalizando.








Comentarios