En la peluquería
13 jul 2009 28 comentarios
in curiosidades, impresiones, Japón, personal, purikura
Hacia un par de semanas que le decía a Hideo que quería ir a la peluquería, para cortarme un poco el pelo. Notaba que no estaba en muy buenas condiciones y conociendo como es el verano aquí (fuerte sol y mucha humedad) no quería que fuera a más. Así que justo ayer me acompañó hasta uno de los numerosos centros de belleza que hay en Ebina.
Escogí una conocida cadena de peluquerías en Japón, ya que muchas veces, cuando voy al supermercado, por el camino me encuentro algunos chicos repartiendo propaganda y los precios me parecían más o menos razonables.
Antes de entrar le comenté a Hideo que lo mío no llevaría mucho rato, tal vez unos 30 minutos, ya que sólo quería cortar y lavar. Entramos en la peluquería y Hideo habló con la recepcionista, que nos reservó una hora (14:30pm) porque en ese momento no había nadie disponible. También le comentó que para lavar y cortar se requería 1 hora y media. 90 min !!!!!! “Menudo debe ser el servicio”, pensé.
Fuimos a dar una vuelta y volvimos al rato, donde después de rellenar formularios para hacerme una tarjeta de cliente, la recepcionista me vino con una lista donde ponía los diferentes tipos de peluqueros que habían, desde los normales a los más “fashion”, cada uno con su puntuación con estrellas dependiendo de su categoría. Por un peluquero “normal”, con tres estrellas, no tenía que abonar ningún yen de más, pero si quería uno de más categoría o más “fashion” el precio se incrementaba (y bastante). Dije que quería uno normal normalísimo y, al rato, nos atendió la que sería mi peluquera. Muy amable, le estuvimos explicando como quería el corte (sólo recortar unos 5 cm). Menos mal que tenía a Hideo allí porque su duda (la de la peluquera) fue si también quería recortar 5 cm del flequillo !!! Como me hubiera visto luego !! XD
Para lavarme el pelo pude escoger entre una carta de champús con diferentes fragancias (12 distintas). Escogí uno con aroma a rosas, que realmente olía de maravilla. Después del super relajante lavado de cabeza, empezó a cortarme el pelo y entendí porque tardan hora y media… es que se miran mucho. Pero mucho mucho !!!
Para secar dije que quería el pelo liso, lo que sorprendió a la chica, ya que yo tengo el pelo ondulado (muy ondulado) y según ella era “motainai” (que desperdicio), que ondulado es muy bonito y “fashion”. Me reí y dije que ondulado lo puedo llevar siempre que quiero pero un alisado de peluquería no. Así que me lo alisó, pero mientras que en España lo hacen a base de secador y cepillo (y me dura mucho), aquí me lo hicieron con plancha. Quedó muy bonito pero con la humedad que hace en Japón, a las pocas horas ya tenía unas ondas que pá qué…
En fin, que mi primera experiencia con las peluquerías en Japón fue muy buena, agradable, y me costó 4.400 yen, aunque con mi tarjeta de cliente la próxima vez me costará sólo 2.500 yen (lavar y cortar). Pero debo decir que… Carolina !!!!! Te eché mucho de menos !!!!! La mejor peluquera de Ferreira no tiene precio !!!!!!
Para tener un recuerdo fuimos luego a hacernos unas purikura (si, somos así de originales…).
A Hideo se le antojó una sin ningún adorno, pero hemos quedado la mar de guapetones
¿Recuerdas ese día? – Can you remember that day?
11 feb 2009 17 comentarios
in España, impresiones, personal
Seguramente muchos de vosotros no, ya que por lo que llevo viendo en este tiempo muchos sois más jóvenes que yo. Habréis visto estas imágenes muchas veces por la televisión, sobre todo cuando la fecha coincide año tras año. Una fecha que quedó marcada en la memoria de muchos españoles: el 23 de Febrero de 1981. Ese día, esa tarde, el teniente coronel Antonio Tejero, junto con un grupo numeroso de guardias civiles, irrumpió en el Congreso de los Diputados (en el momento de las votaciones para la investidura del presidente Leopoldo Calvo-Sotelo). Era un golpe de Estado, y el miedo se extendió en todo el país durante más de 18 horas.
Bueno, no os voy a dar una lección de historia, ya que no soy la persona adecuada para ello, pero si que quiero explicaros los recuerdos que tengo de ese día ya que a pesar de tener sólo 4 años, mi memoria (que curioso) hizo que esos momentos quedaran grabados para siempre. Ayer, mientras mi madre y yo veíamos el programa especial en televisión sobre el Golpe de Estado, hablamos largo y tendido sobre el tema.
Lo primero que me viene en mente es esa tarde y estar sentada en el suelo viendo la televisión. Era una televisión pequeña, en blanco y negro, con formas redondeadas y de color rojo, muy 70′s. No sé que estaba viendo pero recuerdo más los sonidos de la radio que escuchaba mi madre. Yo creía que estaba en la cocina, pero mi madre me confirmó ayer que estaba en una de las habitaciones cosiendo al lado de la ventana. Escuchaba la Cadena Ser, que transmitía en directo, desde el Congreso, la investidura de Calvo-Sotelo.
Lo siguiente que recuerdo es ver a mi madre correr hacía mi, blanca como la leche y nerviosa. Me cogió en brazos y dijo: “Anem a buscar al papa” (Vamos a buscar a papá). Mi padre había salido a comprar bebida en una bodeguilla que había cerca de casa. Salimos a la calle y lo encontramos no muy lejos. Venía cargado y, que gracioso, ya que recuerdo la botella de Mirinda (antes de que llegara la Fanta de Naranja, había la Mirinda, que a mi opinión, estaba más rica). Mi padre no se lo creía y no le dio importancia, pero mi madre le hizo ir a casa conmigo y ella se fue a comprar patatas, arroz y azúcar (provisiones, por si las moscas).
Mis recuerdos acaban aquí, pero no para mis padres en la que fue la noche más larga, seguramente, de su vida (sobre todo al saberse que Valencia había sido declarada Estado de Sitio y los tanques campaban por la calle). Donde nuestro país, después de salir de una dictadura y haber recuperado la democracia, se balanceaba cada vez más, cada vez menos en volver a un estado de no libertad.
Ahora a algunos nos queda este día en la memoria (a unos más y a otros menos) y a los que no lo vivisteis, en los libros de historia. Pienso en la suerte que tuvimos que todo al final se desarrollase como se desarrolló, y que incluso podamos hacer del día una broma, como lo hizo el grupo La Trinca con su canción La Danza del Sable.
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Maybe many of you can’t because you are younger than me or this is a part of the Spanish History. The February 23th 1981 (also known as 23F) was the day that we had a failed coup d’etat in Spain. On the Spanish Congress of Diputies, all politics had the process of electing of Leopoldo Calvo-Sotelo as President of Government, when Antonio Tejero, a Lieutenant-Colonel, and other Guardia Civil members, attempted the place. It was a Coup d’Etat and the fear on people was during 18 hours more.
Well, I don’t want to explain you a History lesson, I’m not the correct person to do it, but I wanna share my memory of that day, the memory of a 4 years old child. It’s funny how our memory can select what moments are important or not in our life, and I remember that day perfectly. Yesterday, while I was watching a special program on tv about 23F with my mother, we were talking about our memories too.
I remember to be sit down on floor, watching the tv. It was a black and withe tv, in red colour and round form, so 70′s. The sound that I could listen was from the radio that my mother was listening. I thought that she was in the kitchen but yesterday she told me that she was on next room, sewing, close to the window. She was listening Ser Channel radio, and the transmission was from the Congress of Diputies in Madrid.
My next memory is to see my mother coming to me with fear face and pallid. She held me and said: “Anem a buscar al papa” (Let’s go to meet with daddy). My father was on street, buying some drinks in a next shop. We could find him easily, on next street. I have the image of a Mirinda bottle inside the bag (the Mirinda was a orange juice, before the Fanta Orange). My father couldn’t believe it and he said that maybe was something not important, but my mother said to go with him to home and she went to buy potatoes, rice and sugar (some food, just in case).
My memories finish here, but for my parents this was the longest night in their life, surelly (especially after to know that in Valencia city the tanks were on street). A night were we could lose (after to live during 40 years the dictatorship of Franco) our so new democracy.
Now 23F is only on memory of some people and we can read about it in History books. I’m thinking how much lucky we were that finally we had a happy ending of this.
Terremotos…tifones…y volcanes !!! – Earthquakes…thyphoon…and volcano !!
06 feb 2009 14 comentarios
in impresiones, Japón, medio ambiente, personal
Una de las cosas que me preocupaba de mi futura vida en Japón era un fenómeno natural que nunca había experimentado: los terremotos. Es bien sabido que el archipiélago japonés sufre durante cada año diversos movimientos sísmicos, la mayoría de ellos imperceptibles, pero algunos se notan, y bien !! Ya en Japón, en mi primera visita, pude vivir un par de terremotos y tuve la suerte de estar en ese momento con Hideo, ya que fueron ambos de madrugada y lo suficientemente fuertes como para despertarnos. Si hubiera estado sola… bueno, no sé como hubiera reaccionado, pero el susto habría sido grande.
Un fenómeno que no me esperaba vivir fue un tifón y es que Japón también tiene de éso !! Aunque a la zona de Kanto nos llegó bastante flojito, recuerdo pasar una noche oyendo el fuerte viento y la lluvia y como los porticones metálicos de las ventanas temblaban y parecía a veces que iban a salir volando.
Pero esta semana, concretamente el lunes, mientras esperaba hablar con Hideo al mediodía, miraba las noticias por la televisión, cuando pude escuchar esta noticia:
El volcán Asama, situado entre las prefecturas de Gunma y Nagano entró en erupción. Dicho volcán está a unos 100 km de Tokyo y a mi me entró el pánico. Cuando pude hablar con Hideo le dije que tuviera mucho cuidado, pero él me respondió, con toda tranquilidad, que no pasaba nada. Qué no pasa nada ?? Tienes una montaña escupiendo lava al ladito de casa y no pasa nada?? Es increible como pueden estar tan acostumbrados a una situación como ésta.
Finalmente los daños no han sido grandes y en la capital apenas han notado nada, pero me hace pensar cuantas cosas me quedan por experimentar, y que el monte Fuji está cerquita (recordad que también es un volcán y se considera que está dormido, aunque con poco riesgo de erupción…).
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Before to go to Japan and to think in my future life in the country, I was worried for a natural phenomenon that I had never lived: earthquakes. We know that Japan has many earthquakes during the year, many of them can’t be felt by people, but some of them are pretty big. During mt staying in the country I could live two earthquakes and I was lucky because they happened when I was with Hideo, at night. If I was alone in those moments…well, I don’t know about my reaction, but of course that i couldn’t be quite.
A phenomenon that I had never thought to live was a thyphoon and Japan has them too !! In Kanto area the thyphoon arrive not much strong but at night I could hear a pretty hard wind and sometimes seems that our apartment could start flying.
But this week, on Monday, while I was waiting to talk with Hideo, I was watching the news on TV, and I could hear this news (look video, but it’s in Spanish).
The Asama volcano was on vulcanian eruption. This volcano is between Gunma and Nagano prefecture, to 100 km from Tokyo. I was on panic then. When I could talk with Hideo and said to him to take care, and he, with quite voice, said that no problem. No problem ???? You have a mountain taking off fire and next from our home and you say no problem ??? It’s unbelievable how much accostumated they are…
Finally the damage wasn’t so big and in the capital they didn’t feel much, but I was thinking how many things I have to experimented yet, and the Fujisan is pretty near (remember that Fujisan is a volcano too and it’s only sleepy…)
Haciendo amigos
09 dic 2008 23 comentarios
in amigos, cultura, impresiones, Japón, personal
Una vez Quicoto me preguntó una duda que le rondaba por la cabeza. Era como se saludan los jóvenes japoneses o como actúas cuando conoces o te presentan a alguien de tu edad, en un entorno amistoso. Yo lo voy a explicar a través de MI experiencia. Ya sabéis que aunque Hideo es japonés, en Japón estuve sólo tres meses viviendo, así que eso no me convierte en una experta en el tema. Pero en Japón conocí a algunos amigos de Hideo y tres de esos casos eran bastante distintos entre ellos.
Al poco de llegar a Japón vino a nuestro apartamento uno de los mejores amigos de Hideo (como diría Forrest Gump, un “muy mejor amigo”). Antes de que Hideo se fuera a buscarlo a la estación le pregunté como se dirigía él a su amigo, que como le llamaba (para hacerme yo una idea). Hideo se rió y me dijo que nunca lo llamaba por su nombre, sólo “oi!”. Yo me quedé muy cortada y vi que no era plan que yo también lo llamara así, así que pensé que el mejor modo era llamarlo por su nombre + san (さん). Si no hubiera sido uno de los mejores amigos de Hideo, hubiera utilizado su apellido + san. Cuando llegaron, fui a presentarme con una pequeña reverencia y nos estrechamos la mano. Este chico no habla inglés para nada y nunca ha salido de Japón, así que muchas de mis “actuaciones” le sorprendían, como cuando fuimos a comer a un restaurante familiar y Hideo me ofreció algo de comer (no recuerdo que), respondiendo yo con un NO rotundo. Soltó un “ehhhhh?” de la impresión, jajajaja.
Al volver de Kyoto, quedamos para comer con otro amigo de Hideo. Este chico, que habla inglés y estudia español y alemán, era un antiguo compañero de trabajo. Al encontrarnos en el restaurante nos estrechamos la mano pero sin reverencia e intercambiamos unas palabras en inglés y un poquito de español. Hideo se dirige a este amigo por el apellido + san (es amigo, pero no mejor amigo, además que es un par de años mayor que él), por lo que yo seguí con el ejemplo. Fue curioso cuando oí como éste se dirigía a Hideo, por el apellido + chan (ちゃん). Actualmente cuando estoy de broma con Hideo me dirijo a él de la misma forma
El tercer encuentro fue con otro mejor amigo, esta vez en Shinjuku, y del cual hablé un poco en esta ocasión. Kazuyoshi-san habla inglés, ha viajado al extranjero en numerosas ocasiones y es un persona muy extrovertida. Hideo se dirige a él por el apellido + chan (ちゃん), ya que Kazuyoshi es un par de años menor, pero al ser de mi misma edad y al tener este carácter tan abierto, me dirijo a él por el nombre + san. Durante nuestro encuentro nos lo pasamos francamente bien y estuve comentando con él que al principio me sentía rara al no poder abrazar o besar cuando me presentan a alguien, pero que al final te acostumbras. La anécdota fue cuando nos despedimos en el tren (él continuaba y nosotros nos apeábamos). Vi que le decía algo a Hideo y que éste asentía. Entonces Kazuyoshi-san se dirigió a mi y con un “espero que nos encontremos pronto” me dio dos besos (en la mejilla). Yo me puse a reír y le di las gracias, que así lo esperaba.
El consejo que os puedo dar en caso que se os presente a una persona japonesa (o de cualquier nacionalidad, al fin y al cabo) es que en el momento de valorar que grado de confianza debéis tomaros empecéis por arriba y vayáis bajando, poco a poco, hasta que el nivel sea perfecto para ambos, que no sea incómodo para nadie.
Arakawa Toru-san y nuestra Memoria Histórica
15 oct 2008 23 comentarios
in cultura, España, impresiones, personal
Toru Arakawa, fotografia realizada por Álvaro García, El País.
Hace unos días, mientras leía el periódico El País, en su editorial me topé con una artículo que me llamó mucho la atención. Era una entrevista a un señor japonés, de 70 años, llamado Toru Arakawa. Y ¿por qué me llamó la atención? Porque este señor japonés, que apenas habla castellano, fan del jamón, de la tuna y de Manolito Gafotas, ha participado en 22 exhumaciones de las fosas comunes de la Guerra Civil Española.
Desde que hace años leyera un libro sobre la Guerra Civil, a este señor, que ni le íbamos ni le veníamos, se le despertó un ansía de conocer a supervivientes de esta terrible guerra (terrible como todas) y de ayudar a recuperar los cuerpos de los fallecidos. Un buen día se plantó delante de Santiago Macías, vicepresidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (sin haberle llamado previamente) y ofreció su total ayuda.
Me emocionó mucho la entrevista, tanto como al propio Arakawa-san, emocionado al explicar su primera exhumación, en As Pontes (Lugo), donde vió algunos cuerpos que aún lucían una alianza matrimonial. “Entendí aquel dolor, todo lo que había leído”, fueron sus palabras.
Hoy, esta entrada viene como anillo al dedo después de leer algunos de los comentarios de “un señor Anónimo” en la última entrada de Nora, donde entre otras tonterias (para mi son tonterías en el momento que este señor no se atreve a dar la cara al plasmar sus opiniones) dice que “En España las heridas se mantienen abiertas porque algunos están emperrados en volverlas a abrir una y otra vez, porque les resulta rentable políticamente y porque les jode que España no terminara siendo una “república popular” como Korea del Norte o Cuba”. Pues no creo que a Toru Arakawa le interese especialmente reabrir heridas, ni le resulte rentable políticamente ni le interesa que España termine siendo una República Popular. A este señor japonés, que apenas habla castellano, sólo le interesa que la Historía no se vuelva a repetir, intentando que las injusticias que se cometieron no queden enterradas en el olvido.
Besos
11 oct 2008 26 comentarios
in curiosidades, impresiones, personal
El otro día, contestando los comentarios de la entrada Costumbres y etiqueta, dije que me guardaba dos anécdotas muy buenas para una entrada. Estas anécdotas sucedieron cuando Hideo y yo estuvimos en Barcelona hace casi dos años.
Hideo tenía muchas ganas de conocer la ciudad y el entorno donde yo había vivido y crecido: mis amigos, mi escuela, mi lugar de trabajo, etc. El segundo día habíamos quedado con unos amigos para cenar en una llesquería (restaurante típico catalán donde comes grandes tostadas de pan (pà de pagés) con embutido). hacía tiempo que no veía a mis amigos (dos chicos). Llegamos Hideo y yo antes de hora y los esperamos en la entrada del restaurante. Cuando finalmente los vi, fui a por ellos y nos abrazamos y besamos, contentos de vernos de nuevo. Hideo no dijo nada, los saludó y pasamos un buen rato con ellos.
No fue hasta el año pasado, en mi estancia en Japón, cuando hablando de ese momento me dijo:
- Me quedé muy sorprendido de que besaras a tus amigos.
- Pero, ¿por qué? Sabes que es nuestra costumbre_ le dije
- Si, ahora lo sé bien, pero en ese momento pensé “Núria tiene muchos novios”
Al día siguiente de la cena, fuimos a la escuela donde estudié primaria. Mi madre estuvo trabajando allí durante muchos años, así que como había confianza llamé dias antes para quedar con la directora del centro. A Hideo le gustó mucho hablar con ella (yo, de traductora, por supuesto) y ver la escuela. Saludé a muchas de mis profesoras y recordé viejos tiempos. Todas saludaban encantadas a Hideo, dándole la mano. Le dije a Hideo de visitar también a las profesoras de párvulos, que se encontraban en otro edificio, y allí fuimos.
Al llegar estaban en la hora del recreo. ¿Os podéis imaginar unos 50 niños, al ver en su patio a un japonés? Lo rodearon y empezaron a imitar movimientos de karate o judo. Hideo reía divertido (le gustan mucho los niños). Allí estaba la profesora que tuve cuando yo tenía 5 años. Fui hacia ella y Hideo me siguió. Los presenté y fue entonces cuando ella, va y le da dos besos. En ese momento creí que la cara de Hideo explotaba. Se puso rojo, rojo!! Rosita (mi profesora) se quedó muy cortada y le expliqué que en Japón no es una costumbre besarse al saludarse. Ella se disculpó (también estaba roja, roja) y nos reímos mucho.
Costumbres y etiqueta
06 oct 2008 29 comentarios
in curiosidades, España, familia, impresiones, Japón, personal
Cuando uno va a un país donde encontramos costumbres distintas, todos sabemos que lo correcto es habituarse a ellas, aunque a veces nos puedan parecer extrañas. Tendemos a pensar en lo difícil que se nos hace a nosotros, sin pensar que a veces, a los extranjeros, también se les puede hacer difícil al llegar a nuestro país.
En las dos veces que Hideo ha estado en España (bueno, ha estado tres veces, pero la primera vez que estuvo no nos conocíamos aún) he visto claras diferencias de como Hideo se va acostumbrando poco a poco a nuestra cultura. Un claro ejemplo es cuando conoce a alguien y se presenta.
Hace casi dos años, Hideo y yo estuvimos en Barcelona. El día de su partida, mi padre vino para acompañarnos hasta el aeropuerto. Nos encontramos con él en el hotel. Mi padre entró en la recepción, me dio un beso a mi y la mano a Hideo, mientras decía “Hola, Hideo”. Cogimos las maletas y fuimos al coche. En el aeropuerto, después de facturar, fuimos a una cafetería a desayunar. El vuelo salía temprano y al terminar, le dije a mi padre que ya acompañaba yo a Hideo. Fue entonces cuando Hideo me dice que se quiere presentar debidamente a mi padre. Me quedé un poco cortada pero conociendo un poco las costumbres japonesas, lo encontré lógico. Así que le dije a mi padre que Hideo se quería presentar.
-Pero si ya le he saludado en el hotel… – me dijo
-Si, pero quiere presentarse debidamente, papa.
-Ahh…
Le dije a Hideo que yo iría traduciendo, así que poniéndose en frente de mi padre, y muy formal, dijo:
-Antonio-san, mi nombre es Hideo (apellido), nací en Febrero de 1975, en Tokyo, aunque actualmente trabajo en Kyushu, al sur de Japón. Mi empresa es (nombre), una empresa internacional con sede en España (alarga hacia mi padre una tarjeta de visita). Mucho gusto en conocerle.
Ni que decir que mi padre se quedó muy cortado, y alargando la mano le dijo:
-Encantado… ehhh…yo soy Antonio.
Después de esto, acompañé a Hideo hasta la entrada y me despedí.
Pero igual que yo me acostumbré a saludar en Japón a amigos y familiares sin dar abrazos y besos, Hideo poco a poco a ido adquiriendo estas costumbres, aunque al principio le diera un poco de vergüenza. En mayo tuvo muchas oportunidades de conocer a familiares y amigos y lo hizo completamente a “nuestro” modo, con besos (muchos!) o dando la mano (lo de los abrazos fue lo que menos “practicó”).
Y es que nos tenemos que acostumbrar ambos a las costumbres del contrario
Recuerdos
02 oct 2008 25 comentarios
in curiosidades, impresiones, Japón, personal, recuerdos
Hace unos días, mientras esperaba a poder hablar con Hideo, estaba mirando las fotos que hice en Japón (muchísimas!!), recordando muchos momentos vividos en ese tiempo. Fue al llegar a una que me puse a reír al recordar la situación algo surrealista (pero divertida) que viví. La foto era ésta:
Diréis: “Un secador y unas golosinas? Núria nos toma el pelo?”.
Pues no, pues no. días antes, al ir preparando la maleta, le comenté a Hideo que habría cosas que no me llevaría, ya que las podía comprar allí en Japón (como el cepillo de dientes, por ejemplo). El secador de pelo que tengo es profesional y ocupa mucho. Además, luego está lo de la diferencia de voltaje, por lo que no me servía, así que le pedí que me comprara un secador sencillo para cuando yo llegara.
Finalmente no lo compró ya que me dijo que prefería que yo lo escogiese (mi teoría es que no se acordó…) así que después de dejar Narita, al llegar a Atsugi, me llevó a una tienda de electrodomésticos para que pudiéramos comprar el secador. Escogí el de la foto, por ser pequeño y rosa (así, como suena, me hizo gracia). Fuimos a pagar y fue entonces cuando el dependiente, que era muy amable, me da un dado gigante. Yo me quedé a cuadros. “Y ahora que hago?”, me preguntaba. Hideo y el dependiente me animaron a que tirara el dado, y así lo hice. Saqué un 6; exclamación de admiración del dependiente, que me acompaña a un estante próximo y me dice:
- Ahora puedes escoger 6 golosinas !!!!
Me dio la risa. Fue tan divertido como raro, pero cogí mis golosinas (una de Hello Kitty, por supuesto) y nos fuimos a coger el tren (Ebina está a dos paradas de tren desde Atsugi).
Al llegar a casa hice esta foto, para recordar esta singular bienvenida
Comida japonesa en España.
07 sep 2008 21 comentarios
in comida, España, impresiones, Japón, personal
Esta entrada surge de una propuesta de Abysalfire que me pareció muy interesante. El tema es el siguiente:
¿Qué opina Hideo de la comida japonesa que podemos comer en los restaurantes en España?
Con Hideo he ido en dos ocasiones a restaurantes japoneses en España. La primera vez fue en Barcelona. Cerca del hotel donde nos hospedamos hay un restaurante que me gusta mucho: Yamadori. Este restaurante japonés pertenece a una cadena de restaurantes (japoneses) de diversas categorías. Yamadori es de término medio y se come de maravilla. La última noche dijimos de ir a cenar allí, y allí fuimos. Al llegar el maître nos dijo que no tenían sitio pero que cerca tenían otro restaurante, el Yu, perteneciente a la cadena y que allí si tenían sitio. Pues allí fuimos.
El ambiente del restaurante (decoración y eso) no nos gustó mucho, pero mientras la comida fuera buena, que más da. Comimos sushi y yakitori. A mi me pareció rico, pero Hideo me dijo que, aunque bueno, no era excelente. Cuando fui a Japón meses más tarde me di cuenta que era cierto.
La anécdota de este día fue que derramé mi sopa de miso (miso shiru). Menudo desastre!! Entonces vino el camarero y no se le ocurrió decir otra cosa que “Uy… parece que hemos tenido un tsunami“. Desde entonces Hideo me llama a veces Tsunami lady… y es que no es la primera vez que derramo la sopa de miso…
En Madrid fuimos al restaurante Donzoko, muy bien recomendado por Flapy, donde celebramos la KDD bloguera. De este restaurante Hideo me comentó que el sushi y el sashimi eran muy buenos, pero el tempura, aunque bueno, no era perfecto.
Entrada del Restaurante Donzoko























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