Este año el hanami (花見- ver las flores, en concreto, los cerezos) ha sido bastante distinto a años anteriores. Digamos que en algunas regiones de Kanto, especialmente Tokyo y Kanagawa, nos pilló un poco de sorpresa, adelantándose unos 10 días. Otro punto ha sido su corta duración porque de florecer muy pronto los cerezos pasaron a perder pronto sus flores a causa de lluvias y vientos. Nosotros habíamos quedado para admirar el hanami con nuestros amigos Diego y Yae, justamente este fin de semana que está por venir, pero la prisa que tuvieron los sakura por florecer hizo cambiar totalmente los planes.
Fueron unos días en los que yo no andaba 100%, así que los tres solos nos dedicamos a buscar un lugar no muy lejos de casa donde hubieran cerezos en flor. Cerca de la clínica donde me visitan vimos un bonito canal con muchos cerezos, así que dejamos el coche en el parking de una trattoria italiana (que luego visitamos y dimos cuenta de unas muy ricas pizzas
) y fuimos a pasear.
Yuna, que como dije ya se empieza a dar cuenta de muchas cosas, estaba toda emocionada: “Sakura, sakura”, iba gritando. El paseo no fue demasiado largo pero si suficiente para relajarnos y hacer bonitas fotos, primero por un lado del canal y luego en el paseo que pasa bajo los árboles.
Y es que cada año el hanami no tiene porque ser lo mismo. El primero fue en un bonito parque en Utsunomiya con nuestra peque de 11 meses, dando sus primeras carreras; el segundo en Yokohama acompañados de buenos amigos; el tercero con más calma los tres de nuevo; y, si todo va bien, el año que viene será con la compañía de un/una peque más.
Qué paséis un buen fin de semana !!!
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Hace un año: Con los billetes en la mano
Hace dos años: Grullas
Hace tres años: Flor de peral – 西洋なしの花
Hace cuatro años: Preparando una “pequeña” mudanza
Hace cinco años: Impresiones (introducción)



































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