Tiembla el Fujisan
30 ene 2012 11 comentarios
in Fujisan, personal, terremoto
Es la noticia de la actualidad, y es que desde el pasado sábado están habiendo bastantes sismos en Yamanashi, muy cerquita del monte Fuji.
El Fujisan desde Yokohama, este pasado Shogatsu.
El sábado pasado me desperté al sentir un leve movimiento en la cama. Le dije a Hideo que me parecía un terremoto y me levanté para ir al salón y encender la televisión, a ver que decían. En el momento que estaban anunciando el primer terremoto hubo un segundo, un poco más fuerte (Magnitud 5.5). El epicentro era en las cercanías del Fujisan, en la prefectura de Yamanashi. En los siguientes 20 minutos hubieron un par más, más suaves, y durante el fin de semana se han registrado unos cuantos más.
Los expertos en el tema han hablado y han dicho que todos estos sismos no tienen nada que ver con una próxima actividad del monte Fuji (que, recordemos, es un volcán dormido, cuya última erupción fue en 1707). Ya se verá, como también se verá la noticia bomba de la semana pasada, que en los próximos 4 años hay un 70% de posibilidades de que haya un terremoto de magnitud 7 en Tokyo.
Por mi no me pienso comer mucho la cabeza. A decir verdad los terremotos de este fin de semana han sido de una intensidad igual a los muuuuuuuuuchos que hemos pasado en Utsunomiya (ý algunos más grandes) y debo decir que esta casa es totalmente distinta. No se mueve igual, no suena igual, lo que hace que me sienta más segura. Que si hay uno gordo se moverá que dará gusto, eso seguro, pero la sensación de seguridad es mucho mayor. Lo que si he aprendido durante este útimo año es a estar alerta, preparada, y a saber actuar. Cuando has vivido algo tan grande no se te puede coger tan desprevenida.
Pero que tarde muuuuuuuuucho en pasar
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Hace un año: Pizza de gratinado de cangrejo – 本たらばガ二のクリームグラタンピザ
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Hace cuatro años: Cena en Shinjuku – A dinner in Shinjuku
Byebye Tohoku… Bienvenido Tokai…
01 sep 2011 10 comentarios
Una de las conversaciones que hemos tenido estos días Hideo y yo es lo tranquilos que estamos sin que la casa se nos mueva, y es que a día de hoy los pequeños sismos en la región de Tohoku continúan (como ya dijeron los expertos, por largo tiempo) y al menos una vez al día, como media, la casa se nos movía.
Y ahora, en nuestra nueva ubicación en Yokohama, llevamos dos semanas y aquí no hemos notado nada. Una pequeña liberación para la mente, sin duda. La razón de que estemos, relativamente, más tranquilos son la lejanía que existe a la zona de Tohoku y el hecho de que ahora no vivamos en un piso alto.
Claro que no todo el campo es orégano y si hemos dicho byebye a los sismos de Tohoku, también tenemos que dar una pequeña bienvenida (aunque, eso si, a disgusto) al futuro, y parece que inminente, terremoto de Tokai. Dicho terremoto es ese que, según dicen, deberá destruir Tokyo. Sinceramente, espero que no sea así, por muy gordo que sea.
En la televisión desde hace seis meses el tema terremoto es recurrente, no sólo con información sobre el gran terremoto de Tohoku el pasado marzo sino, que además, información de como será ese esperado terremoto de Tokai. Una servidora entiende el carácter de la noticia pero también quisiera mantener la mente un poco tranquila y, a veces, se hace tarea imposible.
Y escribo esto cuando hoy, 1 de Septiembre, en Japón es el Día de la Prevención de Desastres. Dicho día se asignó para conmemorar el Gran Terremoto de Kanto, ocurrido el 1 de Septiembre de 1923 y que destruyó la ciudad portuaria de Yokohama, provocó numerosos incendios y murieron más de 100.000 personas.
Si, más vale estar prevenidos… Ufff…
Qué paséis un buen fin de semana !!!
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Hace un año: Utsunomiya Min Min – 宇都宮みんみん
Hace dos años: Grandes cambios en Japón
Hace tres años: Hideo y sus primeras lentejas
Hace cuatro años: Si fuera…
De nuevo, susto
08 abr 2011 18 comentarios
Parecía que todo estaba volviendo a la calma. Hacía semana y pico que esa sensación de vaiven se me había ido (cuando se sufre un temblor muy fuerte, el sentido del equilibrio queda algo tocado y se tiene la sensación de “ir en barco” todo el día). Teníamos réplicas pero estas ya iban a menos, más suaves y pausadas. Nos estábamos bien acostumbrando.
Ayer noche, pasadas las 11 y media, me disponía ir a la cama. Hideo se estaba lavando los dientes y Yuna dormía hacía un par de horas. Cogí mi teléfono, como voy haciendo cada noche desde el terremoto del pasado mes. Justo en la puerta del dormitorio éste empezó a sonar, la alarma de terremoto. Leí el mensaje (en japonés) y acerté a leer la prefectura de Miyagi. Fui corriendo al baño y avisé a Hideo. Y en ese momento empezó el temblor, suave pero yendo a más. Le dije a Hideo de ir a por la niña y me dijo que si. Era un temblor bastante fuerte aunque no como el del día 11 de marzo. Como resuena la casa… me decía Hideo. Y no veas como resonó hace unas semanitas !!
Largo e intenso (sin malinterpretaciones
) . Cuando acabó encendimos la televisión y ya estaban dando las noticias de posible tsunami. El terremoto(o super réplica), en el mar frente la prefectura de Miyagi, fue de una intensidad de 7.3 . Abrí el ordenador para llamar a mis padres. Como la vez pasada me imaginaba que la noticia volaría rápido. Un susto pero ya pasó y estamos bien, les dije. Menos mal que los avisé porque por Twitter leí que mientras en las noticias de Japón advertían de un tsunami de entre 50 cm a 1 m, las informaciones que se daban fuera de Japón eran de olas de varios metros. Ver para creer…
En las noticias algunos expertos decían que este terremoto fuera, posiblemente, el que se esperaba días después del gran terremoto del día 11. No entendían porque se había atrasado tanto pero que bueno, al final pasó.
Hace semana y pico le pasé a mi padre una página donde podemos ver todos los terremotos sufridos en Japón desde el pasaso 11 de marzo (Japan Quake Map). Para flipar en colores, más de 900 temblores.
Anteriormente no tenía miedo a los terremotos. Respeto si, un poco de yuyu, pero no miedo. Ahora me dan pánico. Ayer no hacía más que decirle a Hideo que menos mal que estaba él en casa.
Tenía ganas que todo acabara. Ahora más.
De vuelta a casa…
23 mar 2011 8 comentarios
… aunque en algún momento nos hemos arrepentido.
Ayer decidimos volver a nuestro piso de Utsunomiya. Después de días de estar viendo los índices de radiación que, aquí, son los mismos que en Shinjuku, es decir, ridículos, estuvimos hablando y, aunque al principio Yuna y yo nos íbamos a quedar más días en Chiba, al final regresamos todos juntos.
Mala hora.
El viaje fue bien aunque con mucho tráfico, especialmente camiones de transporte. Nos cruzamos con muchas gasolineras, la mayoría de las cuales tenían colas muy largas para repostar o estaban cerradas. Pero tuvimos suerte y encontramos una con una cola no muy larga y pudimos llenar el depósito.
Al llegar, descargamos el coche y dejamos la maleta en casa. Como no tenía nada preparado de comer fuimos a comer fuera. Al llegar… tachán !!! los cortes de luz. Mi suegra tiene la suerte que su bloque está pegado a una estáción de tren y no sufre los cortes de luz, pero nosotros no nos libramos de ello. Duró un par de horas, hasta las 6 y media de la tarde. Mucho frío al estar el piso cerrado durante días, pero bueno, superado. Lo peor fue que tuvimos una réplica bastante fuerte mientras estaba todo a oscuras. No moló nada.
Al volver la luz quisimos preparar el baño para darnos una ducha calentita y, ¿qué descubrimos? Que el calentador del agua está roto. Sin agua caliente. Chachi. Me puse a calentar ollas de agua para salir del paso mientras Hideo se ponía en contacto con la inmobiliaria y el dueño del piso. Dicen que pueden tardar una semana en venir a arreglarlo… Hoy iremos a unos baños públicos (nueva experiencia, no hay mal que por bien no venga) pero Hideo se esta planteando el bajarnos de nuevo a Chiba. Ya se verá.
Está mañana nos despertaron un par de réplicas fuertecitas. Parece que nunca vaya a cabar esto, aunque sabemos que si lo hará. Debe acabar pronto.
Nos quedamos
20 mar 2011 24 comentarios
in familia, personal, terremoto
Hola a todos !
Finalmente el gobierno español decidió enviar un Jumbo para evacuar a todos aquellos españoles residentes en Japón (y familiares en primera línea) que quisiesen abandonar el país. Fui de las pocas personas con las que la Embajada contactó desde el principio (mala nota para ellos, por supuesto) y cuando me informaron sobre una posible evacuación, pedí que nos apuntaran en la lista, a Yuna y a mi, ya que Hideo decidió no ir.
El jumbo parte esta tarde y al final no nos vamos. Ayer noche escribí un mail a la Embajada rechazando los billetes. Las cosas, dentro de la gravedad, están yendo a mejor. Se tardará mucho en recuperar la normalidad en las prefecturas afectadas por el terremoto y posterior tsunami. La central nuclear de Fukushima parece estar más controlada e información no nos falta.
En casa de mi suegra estoy mucho más tranquila, a pesar que las réplicas me dan mucho miedo, pero debemos aguantarlas un tiempo más.
Ayer fuimos a ver a los abuelos de Hideo. Siempre es un placer visitarlos y pasamos una divertida jornada con ellos. La abuela me preguntó como estaba y por el terremoto. Yabai (terrible), le dije. Asintió con la cabeza. Nos sirvió un sakura mochi. Mi primer sakura mochi.
Mañana, 21 de Marzo, es festivo en Japón, aunque no habrá mucha fiesta. La primavera ya está aquí y lo notamos ayer con una mejora de la temperatura. El ciruelo que hay en el jardín de los abuelos estaba todo florecido.
Flor de ciruelo… 梅の花
Cielo azul y flor de ciruelo. Un renacer. La vida sigue.
En Chiba
18 mar 2011 28 comentarios
Hola a todos de nuevo.
Escribo esta entrada desde casa de mi suegra, en Chiba, donde Hideo y yo decidimos venir a pasar unos días, en plan relax. Si, he dicho relax, porque especialmente yo estoy bastante cansada y los nervios me podían. El cansancio no me viene debido a que la radiación me esté afectando y esté sufriendo algún tipo de mutación (a quien no lo haya notado, estoy escribiendo en un tono irónico). El cansancio me viene debido a como se está llevando todo esto.
Estamos justo al lado de Tokyo y puedo afirmar que la vida que se lleva aquí es TOTALMENTE normal, sin contar con los cortes de luz, que es lo único que hace variar un poco el modus vivendi estos días. La gente va a trabajar, sale de compras, va a los parques con los niños, etc. No hay histeria, no hay pánico, no hay caos. Es más, recuerdo haber visto más caos en Barcelona cuando nos nevaba un poquito que no aquí.
Hace un par de días mis padres recibieron la llamada de un conocido periódico gallego. Alucinaron con que no sólo supieran sus nombres completos sino también donde vivían exactamente. Si, da yuyu lo fácil que es obtener información. Mis padres fueron amables y los atendieron e incluso aceptaron recibir al fotógrafo para que le fuera entregada una fotografía mía. Lo alucinante del asunto es que, de lo que contaron, lo han exagerado un 200%.
- No estamos huyendo al sur. Estamos justo al lado de Tokyo (donde algunos medios dicen que está en estado caótico) con mi suegra. Hideo volverá el lunes a Utsunomiya. Yuna y yo nos quedamos unos días más.
- Mis padres no están deseando que nos evacuen a Yuna y a mi. Lo que están deseando es que todo se solucione pronto y que podamos ir todos (Hideo, Yuna, mi suegra y yo) este verano a Galicia.
- No están angustiados. No es que lo estén pasando pipa, pero hablamos cada día y saben POR MI como va todo.
Como dije, estoy bastante cansada. Hasta las réplicas que tenemos aún (y que durarán un par de semanas más) se me hacen más cómodas. Una intenta colaborar pero creo que no estamos dando aquello que se quiere.
Junto con otros españoles residentes en Japón redactamos una carta dirigida a los medios informativos, denunciando el como están llevando todo el asunto del terremoto, tsunami y central nuclear. Podéis leer dicha carta en el blog de Diego.
Ayer recibí una llamada desde la Embajada. Me preguntaron que en caso que el gobierno español decida hacer una evacuación si estaba interesada en acogerme a ello. Les dije que en caso que suceda si y pregunté si él creía que eso podía llegar a suceder. Su respuesta lo dice todo:
“En caso que suceda más que por razones de salud será por razones políticas”
Un abrazo !!
Núria
Seguimos al pie del cañón
16 mar 2011 35 comentarios
Hola a todos.
Una entrada tranquilizadora para deciros que continuamos bien, juntos, aunque en mi caso no puedo evitar sentir miedo. Si es cierto que la AUTÉNTICA tragedia se está viviendo en las prefecturas del norte de Honshu (especialmente en las prefecturas de Miyagi y Fukushima). Agradezco todos vuestros mensajes ofreciéndonos a Hideo, a Yuna y a mi ayuda. De verdad que os lo agradezco muchísimo, pero son las prefecturas del norte las que realmente la necesitan. Nosotros, afortunadamente, tenemos comida y, aunque es cierto que en los supermercados hay alimentos que se agotan rápidamente, de hambre no vamos a morir. Eso seguro.
Lo incómodo del asunto es la situación de la central nuclear. Dan noticias continuamente en la televisión, estamos muy informados y en alerta permanente. También me cabrea (y perdonad que use mal tono) el amarillismo de algunas noticias en los medios y que, por culpa de ello, tenga a familiares en estado de paranoia. La situación es jodida pero, de momento, estamos bien. Eso no quita que estemos barajando todo tipo de posibilidades, especialmente pensando en nuestra hija Yuna. Está muy claro que no la queremos exponer a ningún tipo de peligro porque si y que una evacuación a España está dentro de esas posibilidades, aunque esperamos que no sea así.
Eso si, tengo mucha fe en que todo esto acabe pronto y que acabe bien. Debo tener fe.
Las réplicas no cesan. Son leves, alguna un poco más fuertecita, pero soportable, lo que no quita que sienta miedo cada vez que noto un movimiento. Hay una Nuria del antes y una Nuria del después del terremoto. Creo que es un miedo que me va a durar tiempo. Es inevitable. Lo que me hace gracia (o no) es que me afirmen que los japoneses están acostumbrados a estas situaciones o que como me gusta, en general, la cultura japonesa, debo aceptar que pasen estas cosas. Es de risa, por no llorar. Nadie se acostumbra a estas cosas, nadie se acostumbra a que mueran miles de personas.
En fin, que seguimos al pie del cañón, con fuerza, con esperanza, juntos.
Un gran abrazo !!
Nuria
11 de marzo de 2011
13 mar 2011 75 comentarios
Un día que va a permanecer en nuestra memoria para siempre.
Empecé el día como un viernes cualquiera; preparando desayuno para Yuna y luego para nosotros dos. Despedimos a Hideo, contentos porque era viernes y podríamos disfrutar del fin de semana juntos. Luego estuve recogiendo la casa, jugando con Yuna y hacia eso de las 12 fuimos las dos a comprar cuatro cosas que nos faltaban al Matsumoto Kiyoshi. Hacia un buen día, soleado aunque por Tochigi el aire continúa siendo bastante fresco.
Después de comer, encendí el ordenador y lo puse a mi lado, en la mesa. Mi tarea entonces, mientras Yuna dormía la siesta en la habitación de tatami, era acabar de actualizar su álbum de fotos. Fue cerca de las 3 cuando empezó la mayor de nuestras pesadillas.
Parecía, al principio, un temblor de los habituales, como el que habíamos tenido hacía un par de días. Me quedé quieta, pero no me preguntéis como ni por qué, ya que a los pocos segundos me di cuenta que no era un terremoto habitual. Era muy distinto. Cogí a la niña envuelta en la manta, corrí a la puerta de salida y quité el cerrojo. En ese momento nuestro piso, un ático (6º) se empezó a balancear y oí como caían las cosas. Corrí a ponernos las dos debajo de la mesa del comedor, con mi teléfono móvil en la mano. Mi visión fue que todo se desmoronaba; oía como las cosas se rompían; sentía que la casa era como si fuera de cartón. Yo sólo agarraba a mi niña y gritaba: “Si us plau, que pari” (por favor, que pare). Pensaba en mi niña, pensaba en Hideo…llegué a pensar que ese era el fin.
Luego, empezó a calmarse…
Pero yo no me podía calmar. Intenté llamar a Hideo pero, lógicamente, no había línea telefónica. Abrí la puerta y corrí escaleras abajo, hasta el segundo piso, donde vive M-san, mi vecina. Me abrió inmediatamente. “Nuria, daijobu, daijobu…” (Nuria, todo está bien, todo está bien…). Pero yo no estaba bien. No podía parar de llorar y pensar que aquello no podía estar sucediendo. M-san estaba con sus suegros que habían venido a celebrar el cumpleaños de su niña. M-chan cumplía un año ese mismo día, 11 de marzo. Un cumpleaños bien marcado. Me acogieron y me calmaron. Yuna estaba tan nerviosa como lo estaba yo y sólo quería estar en mis brazos, así que intenté serenarme y mostrarle a la niña que estaba bien, aunque por dentro no lo estuviera. Mientras en la televisión empezamos a ver las horribles imágenes de la tragedia, intentamos llamar a nuestros maridos. Era imposible. M-san me preguntó si había cerrado la puerta de casa y le dije que no la había cerrado con llave. Me acompañó hasta casa, por las escaleras de emergencia, y cerramos. Hubo en ese momento otra réplica y corrimos de nuevo hasta su casa.
Cerca de las 4 pm Hideo pudo llamarme, desde un fijo ya que los móviles no funcionaban. Estaba bien pero la empresa estaba destruida en un 50%. Estaba a la espera de poder entrar a recoger sus cosas y venir a casa, sin saber cuanto rato podía tardar al estar las carreteras cortadas. Me quedé más tranquila. ´
Pensando en las noticias que podían llegar a España, volví a nuestro piso y cogí el ordenador y de paso nuestros pasaportes. Aproveché un momento de calma para sacar algunas fotos.
Habitación de tatami donde dormía Yuna. Además de todo lo que cayó, los muebles se desplazaron dos palmos de la pared.
Comedor con la mesa bajo la que nos refugiamos Yuna y yo.
La cocina era un auténtico desastre.
La casa que tenemos en frente, como muchas casas de la zona, vió afectado especialmente su tejado.
Volví a casa de M-san y allí me conecté a internet y llamé via Skype a mis padres. Ya estaban enterados de la noticia por via de mis tios. Estaban muy nerviosos y les dije de hablar con la webcam, así podían ver que estábamos bien. Estuvimos hablando un rato y quedé que, en cuanto volviera Hideo, les volvería a llamar.
M-san preparó cena para todos, aunque yo apenas pude probar bocado. Pude recibir una llamada de mi suegra. Estaba bien y estaba preocupada por nosotros. Al final Hideo llegó a eso de las 7, dimos las gracias a M-san y subimos al piso. Hideo se quedó de piedra al ver como estaba todo pero ya qen casa, nos abrazamos y dimos las gracias por poder estar los tres juntos y bien.
La noche fue larga, con muchas réplicas (que siguen y siguen). A eso de las 7:30am recibí la llamada de la Embajada de España en Tokyo, para saber si estaba bien y si necesitábamos cualquier cosa. Luego nos arreglamos y cogimos el coche, camino a Gunma, a enterrar los restos de mi suegro. Nos costó llegar ya que algunos tramos de autopista estaban cerrados. Nos encontramos con la familia y estaban todos bien. Al volver a Utsunomiya, a eso de las 6 de la tarde, vimos que muchos comercios estaban cerrados. Tampoco había gasolina en muchas estaciones de servicio. Al subir al piso, en la puerta, nos encontramos una bolsa y una nota. Era de A-san, otra vecina y mamá de una niña de la misma edad de Yuna. Estaba preocupada por como pudiéramos estar y, como había ido a comprar, nos había dejado algo de comida de emergencia: cereales, curry, espaguetis, dos yogures, un par de patatas…
Yo estoy con el pánico en el cuerpo cada vez que la casa se vuelve a mover. Estamos en alerta por ver que pasa finalmente con la planta nuclear, que nos queda a unos 150 km. Sólo quiero cerrar los ojos y pensar que todo ha sido una simple pesadilla. Sólo tengo ganas de llorar.
Un día que va a permanecer en nuestra memoria para siempre…
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Quiero agradecer todos los mensajes, comentarios, mails, llamadas, etc… que hemos recibido y estamos recibiendo. No habría suficiente espacio en este blog para expresar todo lo que he sentido leyendo vuestras palabras. Sólo decir…
MUCHAS GRACIAS
y que podamos volver a la normalidad lo más pronto posible.
Núria
Tifones y terremotos (Typhoon and earthquakes)
06 nov 2007 8 comentarios
in Ebina, Japón, Kanagawa, personal, terremoto, typhon
Ya comenté antes de ir a Japón que una de los aspectos que más temía eran los terremotos. Nunca había experimentado ninguno y tenía todos los números de poder hacerlo durante mi estancia en Ebina. Lo que no esperaba es vivir otro fenómeno un poco distinto: un tifón.
I said before that one of the questions that I was afraid about Japan were earthquakes. I hadn’t never lived one and I had many possibilities to live one in Ebina. But I never thought to live a typhoon.
El día 6 de Septiembre la zona de Kanto tuvo el honor de presenciar el paso del Tifón número 9 (los enumeran…que monada…). Hideo me dijo que procurara no salir por la tarde, por los fuertes vientos y la lluvia, así que fui a comprar la comida por la mañana.
On September 6th the Typhoon number 9 passed in Kanto zone (they call typhoons with number…so cute…). Hideo said that it was better to stay during the afternoon at home, because the rain and the hard wind, so I went to supermarket in the morning.
Llovía bastante y el viento era fuerte, pero “una tormenta como ésta las he visto también en España”, pensé. Qué exagerados…
It was raining and the wind was pretty hard, but “I saw many storms like this in Spain”, I thought. Hmm….
Hideo llegó por la noche y yo ya había cerrado los porticones de las ventanas. Menos mal… Hacia las 23:30pm el viento era MUY fuerte. Hubo momentos en que me parecía que la casa temblaba. Me imaginé nuestro apartamento volando como si fuera la casa de Dorothy en El Mago de Oz.
Hideo arrived at night and I had closed the protections for windows. Over 23:30pm the wind was VERY hard. During some moments the house was tembling. I could imagine our apartment flying as Dorothy’s house in “The Wizard of Oz”.
La mañana amaneció algo nublada pero por la tarde ya pudimos ver de nuevo el sol.
Next morning was a little bit cloudy but we could see the sun again at afternoon.
Pero no os creáis que me libré de los terremotos, no. Hideo y yo dormíamos durante la madrugada del 30 de Septiembre, cuando de repente me desperté. Hideo también estaba despierto y me dijo: “Un terremoto. Quédate aquí”. La sensación era como la de ir en un tren o en metro. Al acabar y con un tembleque en las manos por mi parte, encendimos la televisión y el terremoto ya estaba en las noticias. El epicentro había sido en nuestra prefectura, Kanagawa, y la magnitud 5’1º. Rápidamente llamé a mis padres, ya que a veces los terremotos de Japón aparecen en las noticias de la televisión en España y no quería que se asustaran. Ellos no sabían nada pero al día siguiente recibieron las llamadas de familiares nuestros que si habían visto la noticia.
But are you thinking that I couldn’t live a earthquake? No, no. Hideo and I were sleeping during the night on September 30th, when suddenly I awoke up. Hideo wasn’t sleeping too and he said: “Earthquake. Stay here.” The sensation was like when we are in a train or in the metro. When it finished and with my hands tembling, we watched the news on TV. The center of the earthquake had been in our prefecture, Kanagawa, and the streght was 5’1º. I called to my parents in that moment because some japanese earthquakes can be seen in the spanish news and I didn’t want that they could be afraid. They didn’t know anything about it but next day some family members called them because they saw the news on television.
Una experiencia más, no?
A new experience, right?
















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